Publicado el

15 de Mayo de 2017
 Licencia Creative Commons / flickr Aqua Mechanical
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Filtran la sangre, remueven gran parte de los desechos del organismo y mantienen un delicado equilibrio de compuestos como el sodio, el cloro y el potasio, imprescindible para la mantención de la salud y la vida.

Los riñones trabajan silenciosamente, pero, desgraciadamente, de la misma manera se enferman. Las primeras etapas de su deterioro no dan síntomas, y lo habitual es que cuando estos aparecen, ya existe una insuficiencia renal avanzada. Solo si la persona va al médico y se hace un sencillo examen como es la creatinina, podrá saber si está enfermo cuando recién está iniciándose el problema. Así se le podrán indicar cambios de estilo de vida para impedir que la situación se agrave.

Una autoenfermedad

"Las distintas causas que dañan al riñón están relacionadas con la obesidad, condición de alta frecuencia en Chile ( ver recuadro ). A partir de ella tenemos que se produce un aumento de la presión arterial, aparece la resistencia a la insulina y finalmente la diabetes. A esto se le puede sumar el tabaco y un aumento del colesterol", detalla el doctor Ronald Wainstein, presidente de la Sociedad Chilena de Nefrología. "Son todos factores creados por la propia persona. Nos autoenfermamos".

De ahí la importancia de contar con una alimentación sana, equilibrada y moderada, favoreciendo los productos naturales y evitando los procesados. Para aclarar la importancia del peso, el doctor Wainstein hace una comparación: "La persona obesa está tan inflamada como un paciente que está en la UTI por una infección", dice. Esto produce daño en el endotelio -la capa más interna de las arterias-, algo que facilita no solo el deterioro de los riñones, sino también los infartos cardíaco y cerebral.

"Lo que sucede es que la enfermedad renal, a diferencia del infarto, tiene poca visibilidad", explica el doctor Luis Michea, académico del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

Lo que se espera con esta campaña para crear conciencia sobre esta enfermedad es que la gente se haga chequeos médicos para detectarla a tiempo y tomar medidas para detener su avance. "Entre estas medidas está el limitar la ingesta de sal, que no debe superar los cinco gramos diarios, pero en Chile llega a los 10", advierte el doctor Michea. También menciona la importancia de hacer ejercicio y tomar 1,5 a dos litros de agua al día, para que estos órganos funcionen bien.

Otro aspecto importante en el cuidado de los riñones es "evitar la automedicación, sobre todo el uso de los antiinflamatorios, que son bastante nocivos porque aumentan la presión arterial", dice el doctor Roberto Jalil, nefrólogo de la Red de Salud UC Christus.

Para el doctor Wainstein es destacable que en el país exista cobertura universal de diálisis para quienes padecen insuficiencia renal avanzada. En la actualidad, hay 20 mil pacientes que se dializan, y cada año se incorporan 2 mil nuevos casos. "Esto se lleva el 30% del presupuesto total asignado a las Garantías Explícitas de Salud (GES). Es algo que tiene que cambiar, porque un sistema así no resiste", advierte.

Por último, la única manera de reducir la cifra de personas que se dializan es haciendo trasplantes renales. El problema es que hay pocos donantes.

Chile es primero en Sudamérica en obesidad de adulto (63%), seguido de Venezuela (62,3%) y Uruguay (61,7%).

Publicado en: 
Sebastián Urbina / El Mercurio