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08 de Noviembre de 2016

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Bajo licencia Creative Commons / www.ntn24webs.info
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El vínculo entre obesidad y cáncer suma cada vez más evidencia. Un incremento sostenido del peso a lo largo de la vida eleva el riesgo que tiene una persona de desarrollar tumores: en los hombres, la probabilidad de sufrir un cáncer aumenta en 50%, mientras que en las mujeres, en 20%.

La información proviene de un estudio en el cual se utilizaron datos de más de 300 mil personas en EE.UU. y que fue presentado ayer en la conferencia anual del Instituto Nacional de Investigación del Cáncer en el Reino Unido.

El grupo de estudio, de 18 a 65 años, fue seguido durante 15 años. Al cabo de ese tiempo, los autores los clasificaron en diferentes trayectorias de peso, en función de su índice de masa corporal (IMC): algunas personas ganaron un poco de peso entre el período analizado, mientras que otras se convirtieron en obesos mórbidos.

"Esta investigación demuestra lo importante que es mirar el incremento de peso durante la vida de una persona para obtener una imagen más clara del riesgo de cáncer a través de los años, en comparación con el IMC de alguien en un solo momento", dice la doctora Hannah Lennon, de la U. de Manchester y autora principal del trabajo.

El IMC es uno de los varios indicadores para evaluar el estado nutricional, y se obtiene al dividir el peso de la persona por su altura al cuadrado. Un IMC normal y saludable oscila entre 18,5 y 25; entre 25 y 30 se considera sobrepeso, y sobre 30 es obesidad.

Por ejemplo, los hombres que pasaron de un IMC de 22 a 27 mostraron un 50% más riesgo de desarrollar cáncer relacionado con la obesidad, en comparación con aquellos que se mantuvieron dentro de un rango de peso saludable. En aquellos que pasaron a un índice superior a 30, el riesgo subió a 53%.

Entre las mujeres, aquellas que pasaron de un IMC de 23 a 32 tuvieron de 17 a 20% más riesgo de sufrir cáncer, en comparación con las que mantuvieron un peso estable a través de los años.

Hábitos saludables

La Organización Mundial de la Salud y la World Cancer Research Fund han reconocido que existen al menos una decena de tipos de cáncer que están directamente relacionados con la obesidad. Entre ellos están el de mama, vesícula, páncreas, ovario y tiroides.

Hay varios factores por los que la obesidad favorece el desarrollo de tumores, como precisa el doctor Andrew Quest, director del Centro de Estudios Moleculares de la Célula (CEMC), de la Facultad de Medicina de la U. de Chile. "Por un lado, hay cambios metabólicos, así como a nivel hormonal, inflamatorio y en la manera como las células procesan la información".

Debido al aumento de casos de obesidad a nivel global, los expertos ya advierten que pronto puede superar al tabaquismo como principal causa prevenible de cáncer.

"Este estudio confirma que el grado de obesidad a lo largo de la vida tiene relevancia en la aparición de cáncer. Entonces, reducir el sobrepeso y la obesidad tendría un impacto positivo en la incidencia de los cánceres asociados", precisa el doctor Moisé Russo, oncólogo de la Fundación Arturo López Pérez y académico de la Facultad de Medicina de la U. Diego Portales.

Precisamente, es una de las sugerencias que hace la doctora Lennon: "Este estudio también podría ser útil en salud pública y ayudar a identificar a las personas que más se beneficiarían de tomar medidas para controlar su peso antes de que surjan problemas de salud. Esto es no solo cáncer, sino también problemas cardiovasculares y otras patologías crónicas".

Así, mantener un peso y una dieta saludables y evitar el sedentarismo, a cualquier edad, puede ayudar a reducir el riesgo. Pero mientras antes, mejor.

Publicado en: 
El Mercurio por C. González