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Publicado el

21 de Marzo de 2016

Temática

Ilustración: René Olivares / El Mercurio
Ilustración: René Olivares / El Mercurio

Luego de un largo día en la oficina es muy probable que las piernas se sientan más pesadas de lo normal. Este es el primer signo que indica que pueden aparecer várices, un problema que afecta a la mitad de la población, según un reciente estudio publicado en la Revista Británica de Cirugía. Quienes siguen una rutina sedentaria y los que trabajan sentados tras un escritorio deben estar atentos para prevenirlas.

Las várices son alteraciones de las venas, sobre todo en las piernas, que se producen cuando estas son incapaces de hacer circular bien la sangre. Así, las venas tienden a dilatarse, provocando dolor y calambres nocturnos.

"Además del sedentarismo, los factores de riesgo incluyen obesidad y condición hereditaria", dice Leopoldo Mariné, cirujano vascular de la Red de Salud UC Christus. "Pero las mujeres tienen más probabilidades de tener várices porque el embarazo supone un impacto en el sistema cardiovascular", agrega.

Nuevos hábitos

Cambiar ciertos hábitos y sumar otros sirven para prevenir la enfermedad. Felipe Corvalán, cirujano vascular de la Clínica Santa María, recomienda cada media hora, en el asiento y con las piernas paralelas al piso, realizar círculos rotando los pies. Luego, en la misma posición, moverlos arriba y abajo. "Estos son ejercicios de bombeo, cuyo objetivo es contraer la pantorrilla para que fluya la sangre", explica.

Además, sugiere el uso de medias compresivas, aunque con evaluación médica previa, debido a que la presión incorrecta puede gatillar la enfermedad. "Ayudan, aunque lo ideal sería realizar una rutina deportiva al menos tres veces por semana o caminar treinta minutos todos los días".

Sobre esto, Mariné agrega que no todos los deportes combaten las várices. Los mejores para la tarea son el trote, ciclismo y natación, preferentemente en la tarde, cuando la circulación sanguínea está más lenta, debido a muchas horas en el asiento.

Para quienes no tienen la posibilidad de realizar estos deportes, recomienda simular en el asiento el movimiento del pedaleo con las piernas, además de pararse y sentarse repetidas veces.

"Dentro de lo posible, ir alternando el estar sentado y en movimiento. Son hábitos que deberían estar siempre, porque, una vez que aparecen, las várices requieren un cuidado para toda la vida", precisa el cirujano.

Publicado en: 
El Mercurio por A. Urbina