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Publicado el

12 de Abril de 2017

Temática

Chile Vive Sano
Chile Vive Sano

Cuidar el corazón es una de las prioridades de los sistemas de salud. Esto, porque la enfermedad cardiovascular es la primera causa de muerte en la mayoría de los países con estilo de vida occidental. En Chile representa el 28% del total de defunciones.

Una realidad que, según los especialistas, se podría cambiar teniendo hábitos de vida saludables. Algo que confirmó un estudio danés que siguió a 14.223 personas entre 1976 y 2013. En ese período, 1.664 participantes tuvieron un infarto cardíaco, de los cuales 425 murieron de inmediato.

Los investigadores compararon los niveles de actividad física entre quienes murieron y los que sobrevivieron. Así se vio que los que hacían ejercicio liviano a moderado tenían 32% menos riesgo de morir, mientras que quienes tenían actividad física intensa disminuían casi 50% el riesgo de morir, ambos grupos comparados con los sedentarios. Los resultados se publican hoy en la revista European Journal of Preventive Cardiology.

"Una posible explicación es que las personas que hacen ejercicio pueden desarrollar arterias colaterales en el corazón, lo que asegura que este órgano siga recibiendo suficiente sangre después que el infarto tapa la arteria", dice la doctora Eva Prescott, autora del trabajo y profesora de Prevención Cardiovascular y Rehabilitación de la Universidad de Copenhague, Dinamarca. "El ejercicio puede también aumentar los niveles de sustancias químicas que mejoran el flujo de sangre y reducen el daño del corazón durante el infarto", agrega.

Los más sanos

En tanto, un estudio de los Institutos Nacionales de Salud de EE.UU. y publicado en The Lancet, identificó al grupo indígena Chimán, de Bolivia, como el de mejor salud cardiovascular que se ha registrado en el mundo.

En ellos se vio que solo el 10% de su tiempo despierto están inactivos, comparado con el 54% que se observa en los países desarrollados. En tanto, el 72% de las calorías de su alimentación corresponde a granos enteros y productos altos en fibra, como frutas y semillas, mientras que el 14% es proteína animal y otro 14% es grasa. Luego de hacer un chequeo médico, que incluyó un escáner, a 705 adultos de entre 40 y 94 años, se vio que casi nueve de cada 10 no tenían riesgo cardiovascular.

"Su estilo de vida sugiere que una dieta baja en grasas saturadas, alta en alimentos no procesados y ricos en fibra, que no fuman y que se mantienen activos casi todo el día, logra prevenir la rigidez de las arterias del corazón", detalla el antropólogo Hillard Kaplan, de la U. de Nuevo México, EE.UU., que dirigió el estudio.

"Se confirma que la dieta y el ejercicio son beneficiosos para la salud cardiovascular", dice el doctor Juan Carlos Prieto, cardiólogo y académico del Programa de Farmacología de la Facultad de Medicina de la U. de Chile. Lo importante, agrega, es que se trata de hábitos de vida que son mejores que cualquier tratamiento con medicamentos, son baratos, pero cuesta adoptarlos. "Hacemos lo más fácil, comemos alimentos refinados y nos trasladamos en automóvil", explica.

La evidencia del estudio con los chimanes es de gran calidad, según el doctor Ricardo Baeza, cardiólogo de Clínica Las Condes. "En este caso se usó el escáner, probablemente la herramienta más fina para ver cómo están las arterias y cuán tapadas están", explica. Y en este caso, lo que se vio confirma que una vida sana minimiza el riesgo cardíaco.

 
Publicado en: 
Sebastián Urbina, El Mercurio