Mensaje de error

Notice: Undefined index: field_tipo_de_publicaci_n en _ctools_entity_field_value_ctools_access_get_child() (línea 63 de /home/CVS/web/chilevivesano.cl/public_html/sites/all/modules/ctools/plugins/access/entity_field_value.inc).

Publicado el

18 de Junio de 2016

Temática

Foto: Bajo licencia Creative Commons / www.radiouniversidad.unlp.edu.ar
Foto: Bajo licencia Creative Commons / www.radiouniversidad.unlp.edu.ar

Hay gente que come todo lo que quiere, que nunca ha hecho dieta, que no es fanática del ejercicio, y que, sin embargo, logra mantenerse delgada y en buen estado sin mayor esfuerzo. "Genética", dirán algunos. "Raza maldita", les dicen otros. Como sea, una investigación sostiene que en ellos están las pistas para quienes luchan contra su peso.

"La mayoría de la gente delgada no recurre a dietas restrictivas o rutinas intensas de actividad física para mantener un peso saludable. En cambio, suelen practicar sencillos hábitos cotidianos, como no saltarse el desayuno o enfocarse más en la calidad que en la cantidad de lo que comen", dice Brian Wansink. El especialista dirige el prestigioso Food and Brand Lab, de la U. de Cornell, en EE.UU., en donde investigan temas relacionados con la nutrición y la salud. Uno de sus últimos estudios es sobre las personas que ha llamado " mindlessly slim ", algo así como "delgados sin pensar".

A partir de datos de 112 personas de ambos sexos que han logrado mantener un peso saludable a lo largo de su vida sin dietas y con variaciones menores a 4 kilos, hicieron comparaciones con un grupo de 35 personas delgadas gracias a que seguían un régimen nutricional. La idea fue identificar qué comportamientos saludables diferían entre los que luchaban a diario por mantener su peso y aquellos que lo hacían despreocupadamente.

Entre los primeros encontraron una serie de conductas comunes: el 96% desayuna a diario, el 42% hace ejercicio más de cinco días a la semana y la mitad se pesa con frecuencia (ver infografía).

Quienes no toman desayuno tienden a consumir más calorías a la hora de almuerzo, lo que se asocia a un aumento de peso en el tiempo. El ejercicio "hace bien a nuestro cuerpo y cerebro; reduce el estrés y los síntomas depresivos, así como el riesgo de diabetes y otras patologías crónicas".

En tanto, pesarse y estar consciente del peso corporal ayudaría a mantenerse dentro de rangos óptimos, pero "sin caer en la obsesión por los kilos", enfatiza el investigador. Por eso, si siente que esto es una tortura, es mejor no hacerlo.

En la investigación también identificaron algunas estrategias inconscientes, como ingerir alimentos de calidad, cocinar en casa o escuchar las señales internas que indican cuándo comer o dejar de hacerlo. Algo importante -recalca Wansink- es que estas personas no sienten culpa cuando comen demasiado.

"El mantener conductas saludables a la hora de elegir alimentos, como que sean naturales, poco procesados, frescos y variados, y escuchar la voz interna que te dice si efectivamente tienes hambre o es solo ansiedad y apetito, tiene impacto sobre el peso corporal y la estabilidad de este en el tiempo", comenta la doctora Soledad Reyes, directora de la Escuela de Nutrición y Dietética de la U. de Chile.

Porque si bien hay razones genéticas o hereditarias, así como enfermedades que pueden condicionar el peso corporal, el factor más determinante es el balance entre ingesta y gasto calórico. "Uno puede estar con sobrepeso porque come mucho o porque quema poco. En la mayoría se combinan ambas cosas", precisa la doctora Eliana Reyes, directora de la Asociación Chilena de Nutrición Clínica y académica de la U. de los Andes.

"Estos resultados muestran que el aumento de peso se podría evitar aprendiendo a escuchar las señales internas del cuerpo y poniendo énfasis en la calidad, en lugar de la cantidad de lo que comemos", precisa la doctora Anna-Leena Vuorinen, una de las autoras del trabajo.

Publicado en: 
El Mercurio por C. González