Publicado el

30 de Junio de 2017

Temática

Bajo Licencia Creative Commons / Pizabay Ajale
Bajo Licencia Creative Commons / Pizabay Ajale

Investigadores los patentaron el mes pasado y cuentan con el respaldo de un laboratorio internacional para su producción comercial. 



Se sabe que fortalecen las defensas y que ayudan a tratar una serie de enfermedades. Por eso los probióticos son, en el último tiempo, los favoritos de los investigadores. No solo por los beneficios que tienen, sino también porque hasta el momento no han presentado efectos adversos.

Ahora, un equipo de investigadores de la Universidad San Sebastián en Concepción logró producir dos tipos de probióticos utilizando cepas de bacterias de chilenos del tipo Lactobacillus.

Uno de estos productos apunta a fortalecer la inmunidad de las personas que sufren problemas de colon y el otro busca prevenir las infecciones urinarias.

Pastillas e inhalador

"Las cepas autóctonas son importantes, porque se ha visto que a veces las bacterias de otras poblaciones humanas no tienen el mismo efecto. Por eso es bueno tener nuestros propios probióticos", explica Erica Castro, doctora en microbiología de la Universidad Autónoma de Barcelona.

Ella lidera el equipo de investigadores de la sede Concepción de la Universidad San Sebastián que crearon los probióticos. El estudio detallado de cada cepa de bacteria toma un promedio de ocho meses.

El producto que protege de las infecciones urinarias es un inhalador nasal cuyo principio activo se absorbe rápidamente por la red linfática de la garganta y se concentra a nivel del sistema urinario. Su aplicación sería para personas que sufren infecciones urinarias, así como para pacientes hospitalizados y también diabéticos, que hacen infecciones con facilidad.

En el caso de los comprimidos, estos son recubiertos para que hagan su efecto a nivel del intestino, específicamente en el colon. Allí estimulan la inmunidad local ayudando a prevenir la aparición de tumores, así como de lesiones del tipo colitis ulcerosa.

Además de estos medicamentos, también están desarrollando en el laboratorio otros productos probióticos, como gotitas para una diarrea mortal que sufren algunos lactantes en el primer mes de vida, y uno que ayudaría a eliminar la placa dental y prevenir así la aparición de caries. Asimismo, están probando un apósito impregnado de probióticos para ayudar a cicatrizar las heridas de los diabéticos y de los pacientes quemados.

"En mayo pasado ingresamos algunas patentes a nivel nacional relacionadas con nuestros productos, y ahora tenemos un año de plazo para inscribirlas a nivel internacional", afirma la doctora Castro.

La idea es poder sacar al mercado estos probióticos nacionales, que competirían con alrededor de una treintena de productos importados que hoy se encuentran en las farmacias.

Para esto cuentan con el apoyo de un laboratorio internacional que los ha respaldado en todo este proceso.

 
Publicado en: 
Sebastián Urbina / El Mercurio