Mensaje de error

Notice: Undefined index: field_tipo_de_publicaci_n en _ctools_entity_field_value_ctools_access_get_child() (línea 63 de /home/CVS/web/chilevivesano.cl/public_html/sites/all/modules/ctools/plugins/access/entity_field_value.inc).

Publicado el

22 de Mayo de 2017
Licencia Creative Commons / Wikipedia Commons
Licencia Creative Commons / Wikipedia Commons

Óscar Marcelo Lazo quería comprar para su hija una leche con chocolate que no tuviera entre sus ingredientes endulzantes artificiales. Fue una tarea imposible: buscó en los supermercados, pero el producto ya no existe. A raíz de la entrada en vigencia de la Ley de Etiquetado, hace casi un año, y para evitar los temidos sellos negros de advertencia, las empresas decidieron reemplazar el azúcar por sucralosa, estevia u otros edulcorantes.

Para Lazo, era una señal de alarma. Neurobiólogo y doctor en Ciencias Biológicas, está al tanto de los últimos estudios en el mundo sobre los eventuales riesgos del consumo de edulcorantes para la salud humana. Por ejemplo, el que realizó en 2014 el instituto Weizmann de Ciencia, publicado en la revista especializada Nature, que advierte cómo estos aditivos impactan la microflora intestinal; o las variadas investigaciones que dan cuenta de una correlación positiva entre altos consumo de endulzantes y obesidad, o los paper que indican los efectos adictivos de edulcorantes que son incluso más dulces que el azúcar.

“A diferencia del azúcar, cuyos peligros conocemos claramente después de siglos de uso, los edulcorantes son recientes y cada año aparecen nuevas moléculas que reemplazan a las anteriores, pero seguimos sin evaluar sus efectos metabólicos, epidemiológicos y ecológicos de largo plazo”, sostiene Lazo.

El reemplazo que está haciendo la industria alimentaria, cambiando azúcares por edulcorantes en numerosos productos, para así cumplir con las exigencias de la Ley de Etiquetado, es un tema que genera preocupación en el Ministerio de Salud, porque puede ser un efecto no buscado de la nueva legislación.

Por ello, el Departamento de Alimentos y Nutrición del Minsal tomó cartas y ordenó a un equipo interno comenzar una revisión y preparar un informe que actualice toda la evidencia científica respecto a los efectos de los edulcorantes. También alistan un próximo estudio de campo para cuantificar el número de alimentos en que se está reemplazando el azúcar por edulcorantes.

Así lo sostiene la jefa del departamento de Nutrición, doctora Lorena Rodríguez: “No llevamos un año de la ley, pero efectivamente hemos encontrado que muchos de los productos con azúcares se están reemplazando con edulcorantes no nutritivos. El objetivo de la ley, lo que nosotros esperamos, es la disminución del contenido de azúcares -y de sodio, y de calorías y grasas saturadas- y que la gente se empezara a acostumbrar a sabores más naturales y menos exacerbados, menos dulces, menos salados, menos grasos. Pero lo que hemos visto es que los alimentos han mantenido bastante su sabor, pero a costa de reemplazos”.

Agrega que “estamos vigilando el proceso y qué está pasando con el reemplazo de nutrientes por aditivos. Necesitamos hacer una evaluación seria para ver la evidencia, si efectivamente todos los azúcares cambiaron por edulcorantes o si hay algunos que han ido disminuyendo los azúcares”. Según explica, el Minsal cuenta con programas de vigilancia del etiquetado y realiza investigaciones de laboratorio.

La autoridad señala que existen estudios científicos que vinculan al dulzor con cambios metabólicos no deseados y que indican que, al contrario de lo que se cree, los endulzantes no ayudan al control de la obesidad ya que gatillan la ansiedad de comer más calorías.

No obstante, precisa que “los edulcorantes están regulados en Chile y hay límites, por lo que no hay un uso indiscriminado; por otro lado, hay estudios en pacientes diabéticos y no se ha encontrado que estos produzcan daño en la salud. Sin embargo, cuando uno empieza a consumir tantos elementos con edulcorantes hay que hacer nuevos estudios de evaluación de riesgo, en especial para ver la exposición de niños pequeños y si genera o no un efecto adverso”.

El estudio sobre evidencia científica que elabora el Minsal respecto a los edulcorantes será presentado en dos meses; en tanto, se llamará a una licitación para el estudio sobre cuánto ha aumentado el uso de estos aditivos en Chile.

Para el senador PPD Guido Girardi -uno de los impulsores del etiquetado-, “lo que viene ahora es una regulación, una adecuación y un análisis de los edulcorantes y cuáles son los que tienen riesgos para la salud”. Añade que encargó a su equipo revisar este tema para ver si hace falta mejorar la ley.

Nutriente crítico y análisis

El año pasado, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) sorprendió a la academia al incluir por primera vez a los edulcorantes en el listado de nutrientes críticos; es decir, aquellos productos alimentarios sobre los cuales recomienda mantener especial vigilancia como son el sodio, el azúcar o las grasas saturadas. Sin embargo, entre los expertos en nutrición hay coincidencia en que aún faltan muchos estudios para determinar el real impacto de estos endulzantes. No obstante, recomiendan evitar su consumo en niños menores de dos años (ver entrevistas página 4).

Un análisis realizado por La Tercera en cuatro grandes supermercados, revisó los ingredientes de una colación escolar compuesta por leche chocolatada en caja, jugo en el mismo formato y yogur. ¿El resultado? La totalidad de los alimentos de las grandes marcas revisados no poseía la etiqueta con la advertencia “altos en”, exigido por el Minsal para productos con azúcares. En el detalle de los nuevos ingredientes se evidenció, en el caso de la leche, el cambio de azúcar por edulcorantes como la estevia o la sucralosa. Los jugos en caja también registran endulzantes. Otros productos, como galletas, mantienen los sellos ya que técnicamente es mucho más difícil reemplazar el azúcar en alimentos sólidos.

En el caso de los yogur y algunos postres, no tienen la etiqueta de advertencia, pero sin embargo contienen azúcar, además de edulcorante. Esto se debe, según el presidente del Colegio de Nutricionistas, Samuel Durán, a que las etiquetas son más exigentes con los alimentos líquidos (sobre 6 g de azúcar por cada 100 ml se debe etiquetar) que sólidos (22,5 g por cada 100 g) y “es la industria la que decide si los productos te los tomas o los comes. Los yogures no están evaluados por 100 ml sino que por 100 gramos. Un yogur clasificado por gramos aguanta mucho más dulce”, dice.

Un informe presentado en febrero por la Asociación de Alimentos y Bebidas de Chile (AB Chile) detalló que entre enero de 2015 y junio de 2016 se modificaron “1.550 SKU (formatos de venta) en 27 categorías diferentes. Esto equivale a que el 19% del portafolio de la industria fue reformulado en un año y medio”, detalla el documento.

Consultada por el uso de edulcorantes, Marisol Figueroa, gerente general de la Asociación de Alimentos y Bebidas de Chile (AB Chile), gremio que agrupa a 22 empresas, entre ellas Coca-Cola, CCU, Carozzi y Nestlé, asegura que “lo que puede ser perjudicial es el consumo excesivo de cualquier alimento. Todo en exceso puede conllevar problemas de salud, por lo que lo importante es concientizar a los consumidores sobre la necesidad de adoptar hábitos alimentarios adecuados, que se vean complementados con un estilo de vida activo. En segundo lugar, la industria de alimentos en Chile y el mundo solo utiliza aquellos ingredientes que están permitidos por ley en cada país y las autoridades se basan en toda la evidencia científica seria disponible para autorizar o restringir el uso de cada producto”.

Publicado en: 
Juan Pablo Sallaberry y Sebastián Labrín / La Tercera