Mensaje de error

Notice: Undefined index: field_tipo_de_publicaci_n en _ctools_entity_field_value_ctools_access_get_child() (línea 63 de /home/CVS/web/chilevivesano.cl/public_html/sites/all/modules/ctools/plugins/access/entity_field_value.inc).

Publicado el

21 de Marzo de 2017

Temática

Bajo licencia Creative Commons / www.psypost.org
Bajo licencia Creative Commons / www.psypost.org

Las personas que mezclan bebidas energéticas con alcohol pueden estar en mayor riesgo de sufrir accidentes y problemas de salud, según una revisión de trece estudios realizada por investigadores de la Universidad de Victoria, en Canadá. La razón está en que estas bebidas enmascaran los efectos del alcohol, haciendo que la gente subestime el nivel de intoxicación, siga consumiendo y se exponga a conductas riesgosas, como caídas, peleas o accidentes vehiculares.

"Los efectos estimulantes de la cafeína de las bebidas energéticas encubren los efectos que la mayoría de la gente va sintiendo cuando bebe", precisa Audra Roemer, autora principal del estudio, en el que se precisa que la mezcla de ambos tipos de bebidas va en aumento en América del Norte, sobre todo entre los jóvenes.

Una realidad que se repite por este lado del continente, según advierte el doctor Rolando Chandía, director de la Clínica de Adicciones Alfa y profesor asistente de psiquiatría de la U. de Chile. "Ya en la 'previa', antes del carrete, los jóvenes van mezclando estas bebidas con el alcohol", advierte.

Así también lo refleja un estudio hecho por el Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (Senda), sobre prevalencia de consumo de bebidas energéticas en la población escolar chilena mayor de 12 años. Allí se establece, entre otras cosas, que existe un mayor consumo en hombres y en colegios particulares pagados (24,7%).

"Los mismos jóvenes reportan como una forma de beber más y mantenerse activos por más tiempo. No hay sensación de ebriedad, pero el problema es que la alcoholemia sigue siendo la misma, y eso es peligroso", dice Chandía.

Roemer comenta que se interesó por el tema mientras leía una investigación sobre los efectos del alcohol mezclado con la cocaína. "La cocaína es obviamente un estimulante fuerte, y tenía curiosidad por estimulantes que son socialmente más aceptados".

"Algunas investigaciones sugieren que las personas tienden a preferir el estado 'despierto-bebido' que se obtiene de la mezcla de alcohol y bebidas energéticas -dice la investigadora-. Esta es una población que está en un riesgo aún mayor de lesiones".

Publicado en: 
El Mercurio