Publicado el

28 de Diciembre de 2015

Temática

Foto: La Tercera
Foto: La Tercera

Estudio del Centro Avanzado de Enfermedades Crónicas evaluó a 1.200 personas de la comuna de Molina.

¿Qué tan saludables son los chilenos? Esta pregunta la está tratando de responder un equipo de investigadores del Centro Avanzado de Enfermedades Crónicas (Accdis). 

Siguiendo las recomendaciones de la Sociedad Americana del Corazón (AHA), revisaron siete factores ideales considerados para una buena salud cardiovascular, como no fumar, tener un índice de masa corporal (IMC) menor a 25, una actividad física alta (al menos tres veces a la semana por 30 minutos cada vez), una dieta saludable (basada en una dieta mediterránea con frutas, verduras, aceite de oliva, palta), colesterol menor a 200 mg/dl, presión arterial menor a 120/80 y una glicemia menor a 100 md/dl.

Los resultados preliminares son poco alentadores. De las más de 1.200 personas encuestadas en la ciudad de Molina (ver recuadro), ninguna cumplía con estos siete factores de salud y apenas un 2,9% tenía una dieta saludable. “En toda la muestra no encontramos a ningún sujeto que cumpliera con los siete parámetros. Sin embargo, un 15% tuvo cuatro o más componentes en categoría ideal”, dice la investigadora de Accdis y académica del departamento de Salud Pública de la U. Católica, Claudia Bambs.

Investigación

Al ingresar al estudio, los voluntarios son sometidos a un cuestionario sobre sus hábitos alimentarios, de sueño y actividad física. Además, se les realizan mediciones de peso, talla, circunferencia de cintura, muestras de sangre y orina. Una de esas muestras de sangre queda guardada en un biobanco para estudios posteriores en caso de que se descubra un nuevo marcador genético necesario de estudiar en esta población.

A juicio de Bambs, el resultado era esperable considerando los datos de la última Encuesta Nacional de Salud (2010): el 67% de los chilenos tiene exceso de peso, de ellos el 39,3% tiene sobrepeso, el 25,1% es obeso y el 2,3% sufre de obesidad mórbida. Además, el 27% tiene hipertensión y 40,6% fuma. “Los resultados reflejan una situación que no sólo afecta a Molina, sino a todo el país. Este es un punto de partida para identificar cuáles son los componentes más críticos, dónde centrar más esfuerzos para cambiar la realidad”, señala.

Modificar

La epidemióloga también destaca que cuatro de los siete componentes son “conductas de salud” (dieta, actividad física, fumar, IMC) que pueden cambiar con el tiempo y se pueden mejorar. “No estamos midiendo factores de riesgo, estamos midiendo salud. Es querer que la población tenga más salud, un desafío país y para eso, debemos hacer hincapié en prevención y promoción de salud”, explica Bambs.

Al igual que en otras investigaciones, en este estudio las personas de menor educación presentaron niveles más deficientes de salud cardiovascular.

Dieta reprobada 

Para definir lo que es una dieta saludable, el estudio aplicó el “Score de Alimentación Mediterránea” basada en un alto consumo de verduras, frutas, legumbres, frutos secos, cereales, carnes magras, pescados y mariscos, lácteos descremados, aceite de oliva, palta y vino, y un bajo consumo de carnes grasas, lácteos y azúcar (dulces, postres, bebidas). En total fueron 14 ítemes y cada uno recibía puntaje de 0,  0,5 ó 1, según cumpliera con el criterio. Así se agrupó a las personas en tres categorías de dieta: saludable (9 a 14 puntos), regular (5 a <9 puntos) y deficiente (<5 puntos).

El consumo de verduras y de pescados y mariscos fue el ítem que menos puntaje alcanzó, los dos parámetros llegaron apenas al 1,7% de cumplimiento. Los participantes sí registraron un bajo consumo de lácteos enteros (50,3%), bajo consumo de azúcar (35,5%), y alto consumo de legumbres y frutos secos (34,3%). 

Por género, las mujeres  tuvieron una mayor proporción de dieta en categoría ideal (3,42% versus 1,93% en hombres). Al igual que en otros estudios, la proporción de dieta en categoría ideal fue significativamente mayor en los participantes con escolaridad de más de 12 años (8,3%) versus aquellos con escolaridad media (3,7%) y básica (0,6%).b 

Desde 2013, la comuna de Molina se ha convertido en un verdadero laboratorio natural. Ella es una de las siete comunas con más índices de mortalidad por cáncer y enfermedades cardiovasculares. Por eso en el Centro Avanzado de Enfermedades Crónicas (Accdis), conformado por expertos de las universidades de Chile, Católica y del Maule, decidieron hacer seguimiento a cerca de 10 mil habitantes para saber qué factores están actuando en ellos.

En el proyecto bautizado como Mauco -por la unión de las palabras “cohorte de Maule”-, están involucrados las autoridades de la comuna, el personal de salud y la comunidad. “Contar con esta cohorte es un hecho inédito en Chile”, destaca la doctora Bambs. Además está diseñada para tener representatividad a nivel nacional.

El deterioro cognitivo precoz también es objeto de estudio en esta población.

Publicado en: 
La Tercera por Cecilia Yáñez