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Publicado el

06 de Septiembre de 2015

Temática

Foto: La Tercera
Foto: La Tercera

Resultados de estudio realizado en EE.UU., puso en alerta a pediatras.

Los pediatras en Estados Unidos están preocupados. De acuerdo a cifras publicadas por la Academia Americana de Pediatría (AAP) en la última edición de la revista Pediatrics, el 21% de los jóvenes reconocen haber bebido más de un trago de alcohol antes de los 13 años de edad y se eleva a 79% cuando llegan al cuarto medio.

El problema no es solo que beban alcohol a tan temprana edad, sino que el comportamiento que tienen frente a este tipo de bebida es compulsivo, señala el artículo. Casi el 50% de los adolescentes entre los 12 y los 14 años reconoció haber bebido cinco o más tragos durante un solo evento; un 65% entre los 15 y 17 años y el 72% entre los 18 y 20 años. Además, el informe revela que los niños empiezan a pensar de manera positiva sobre el alcohol entre los 9 a 13 años.

La coautora del estudio y miembro del Comité contra el Abuso de Sustancias de la AAP, Lorena Siqueira señala que “debido a que el consumo del alcohol es tan común, es necesario que los pediatras hagan pruebas para detectar el uso del alcohol en los adolescentes durante sus visitas al consultorio, junto con mensajes preventivos ayudar a identificar la juventud que corre riesgo de problemas de salud relacionados con el consumo del alcohol”.

Francisca Corona, pediatra Especialista en Adolescencia de Clínica Las Condes cuenta que en Chile el consumo de alcohol se inicia entre los 13 y los 17 años, y la dependencia de éste, entre los 17 y 18 años. A su juicio, “los padres deben explicitar sus expectativas de conducta de sus hijos siempre y en todos los ámbitos. Tendrán más influencia sobre los valores de los niños y sus conductas antes del inicio del consumo, y el impacto será mayor en la edad prepuberal y en los primeros años de la adolescencia, cuando la desaprobación del uso de alcohol es la razón principal por la que un niño elige no beber. Además, no hablar del tema puede darles la sensación de que el uso de alcohol está bien”.

No se trata de tener una sola conversación con los hijos. “La comunicación con los hijos debería ser bidireccional y frecuente, hablando sobre éste y todos los temas que vayan a apareciendo en la vida diaria y aprovechando lo que aparezca en los medios de comunicación que tenga relación al consumo y sus consecuencias, para evaluar que saben ellos, que piensan, y poder guiarlos”, explica Corona

Juan Martín Castillo, psiquiatra infantil de la Unidad de Adolescencia de Clínica Alemana señala que para hablar sobre el alcohol con los niños es importante la edad de los menores. Antes de los 9 años no tienen capacidad relacional, por lo que les cuesta comprender lo que es bueno o malo o los riesgos que puede tener el consumo de alcohol. “Los niños son concretos, no entiende porque beber alcohol es malo. Es mejor hablarle con ejemplos de la vida cotidiana, lo que podría pasar si bebe, que es para los adultos”, dice. Después de esa edad, es capaz de entender si se le habla en forma clara y sencilla; recién, de después de los 12 años los niños son capaces de relacionar y valorar su conducta. 

“No hay que olvidar que el niño copia el modelo que ve. Si ve que el adulto lo pasa bien con el alcohol, él puede entender que es un tema posible. El alcohol es una exposición que depende de los adultos”, insiste Castillo.

Riesgo aumenta en un 40%

Cifras de estudios internacionales, muestran que la probabilidad de ser adicto al alcohol, cuando la persona inicia el consumo sobre los 20 años, es de aproximadamente 10%, este riesgo aumenta a 40% cuando la ingesta de alcohol comienza antes de los 14 años.

La Clínica Alemana realizó un estudio, en 2012,  sobre el Consumo de Alcohol en Adolescentes, De acuerdo al sondeo, el 67,7% de los padres dijo hablar con sus hijos para explicarles los riesgos y solo un 6,9% de los entrevistados fue enfático en decir que no les permitirían consumir. 

Publicado en: 
La Tercera por Cecilia Yáñez