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Publicado el

28 de Febrero de 2017

Hay alimentos que son muy beneficiosos, como los frutos secos y el aceite de oliva, que se deben consumir con moderación. Hay que evitar, en cambio, los jugos de frutas sin la pulpa. 



Conocer el secreto de una dieta sana y equilibrada, y definir de qué alimentos está compuesta, es un desafío para los investigadores en nutrición. Se trata de un campo de la medicina que ha tenido muchos vaivenes, con alimentos que en un momento han sido demonizados y que después han sido reivindicados como saludables. Algo que tiene repercusiones en la salud de las personas, y en cómo se protegen de una serie de enfermedades.

Para aclarar qué es bueno comer para prevenir problemas al corazón, investigadores del National Jewish Health (NJH), en Denver, EE.UU., revisaron numerosos estudios. Tras esto, concluyeron que lo más recomendable para consumir son, por ejemplo, las frutas, verduras, legumbres, aceite de oliva y frutos secos, estos últimos con moderación, ya que tienen muchas calorías.

Por otra parte, advierten que hay algunos productos que deben consumirse con cautela. Por ejemplo, los jugos de frutas a los que se les saca la pulpa pueden jugar contra la salud, ya que contienen muchas calorías y azúcar. En tanto, hay mitos que llevan a creer que mientras más antioxidantes se consumen es mejor. Algo que no es así, y que solo lleva a gastar en suplementos de estos productos.

Aceite de coco y palma

Otro aspecto que se menciona es el uso de aceites vegetales, en cual el trabajo llama a evitar los aceites de coco y de palma.

En el caso del huevo, se pide ser cauteloso y consumir lo menos posible, ya que se encuentra incorporado a una serie de otros alimentos.

Y en cuanto a ciertas modas, destaca la dieta libre de gluten que solo es útil para los celíacos, ya que en los demás no pasa de ser una moda inútil. Las conclusiones de este trabajo se publican en la revista del Colegio Americano de Cardiología.

"Hay una gran cantidad de desinformación respecto de las novedades que se producen en nutrición", explica el doctor Andrew Freeman, de la división de cardiología del NJH. Pero también destaca que "hay un creciente consenso de que una dieta que considera principalmente vegetales de hoja verde, granos enteros y frutas, entre otros productos, es la que logra las mayores mejorías en la salud del corazón".

"Lo bueno de este trabajo es que apunta a lograr un mayor equilibrio en lo que comemos", dice el doctor Pablo Pedreros, cardiólogo de Clínica Santa María. Y añade: "Comer frutas es bueno, pero exagerar es dañino porque se consumen muchas calorías y azúcar. También es sano comer frutos secos y aceite de oliva, pero también son muy calóricos, lo que puede llevar a aumentar de peso".

Para el doctor Ramón Corbalán, cardiólogo de la Red de Salud UC CHRISTUS, existen tres pilares en la salud cardiovascular. Estos son la dieta, la actividad física y la inteligencia emocional que ayuda a controlar el estrés. En cuanto a la alimentación, "si vemos lo que muestra este trabajo, sus conclusiones coinciden con lo que es una dieta mediterránea, la cual no es estricta sino balanceada". En ella, además de estar presentes los productos destacados como saludables en esta investigación, se suman las carnes magras, el pescado y el pollo.

Los autores de la investigación reconocen que los efectos de una buena dieta, a veces, son difíciles de separar de otros comportamientos. Esto porque muchas veces quien come sano, también hace ejercicio a diario, duerme lo suficiente y no fuma.

Por último, el trabajo destaca que la mayoría de los doctores tienen poco entrenamiento en temas nutricionales. "Si ellos entendieran la importancia de la nutrición en la práctica médica, tendríamos un mayor impacto en la reducción de los problemas cardíacos", explica Freeman.

Publicado en: 
Sebastián Urbina, El Mercurio