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Publicado el

28 de Marzo de 2017
Bajo licencia Creative Commons / www.serpadres.taconeras.net
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Desde prekínder hasta primero básico, más de la mitad de los alumnos en Chile tienen sobrepeso u obesidad. En primero medio la cifra llega al 45,2%, según los últimos datos entregados por Junaeb.

Se habla de niños con problemas de peso, pero los especialistas recuerdan que detrás de cada uno de ellos hay padres que cometen errores en su alimentación y que, además, los predisponen a ser adultos con sobrepeso.

"Somos los padres quienes decidimos qué comen nuestros hijos", afirma la doctora Ximena Raimann, nutrióloga infantil de la Clínica Las Condes.

Aquí, tres nutriólogas revelan los errores más comunes de las familias chilenas a la hora de comer.

Sin horarios

"Muchos padres permiten que los niños coman a deshora y, en general, se trata de snacks con mucha grasa, mucha sal, que los dejan satisfechos y después no quieren comer la comida que les corresponde. Ahí empieza un círculo vicioso, porque después -nuevamente a deshora- les da hambre y comen otras colaciones también muy calóricas", dice la directora de la Escuela de Nutrición de la U. de los Andes, doctora Eliana Reyes.

Para evitar esto no solo hace falta que coman de forma ordenada cuatro comidas diarias y dos colaciones. Privilegiar un desayuno abundante (un lácteo y un pan) es clave para que los niños no sientan hambre antes de tiempo, agrega Raimann. Además, señala Reyes, no hay que premiar a los niños con comida, porque suele tratarse de alimentos calóricos y fuera de horario.

Evitar sabores nuevos

"En los primeros años de vida es cuando se adquieren hábitos y gustos", dice la doctora Elizabeth Yáñez, nutrióloga infantil de Clínica Alemana. Por eso es tan importante familiarizarse desde temprano con el sabor de frutas y verduras.

De hecho, según la doctora Raimann, al cumplir el año, los niños ya deberían empezar a comer ensaladas, algo que generalmente no se hace. "Pero en cambio se les introducen golosinas, como galletas, que no son necesarias".

El problema es que si en la primera infancia no se les acerca a estos alimentos, será más difícil que los coman después. "Es importante que prueben distintos sabores, texturas y olores, porque si no, se acostumbran a ese gusto dulce, grasoso (de los snacks ) y no van a querer comer cosas naturales", advierte la doctora Reyes.

Colaciones extracalóricas

Fruta, zanahoria, yogur, cereales bajos en azúcar y fruta seca son buenas ideas para que los niños lleven de colación. Sin embargo, todas las especialistas consultadas concuerdan que, a pesar de la existencia de los quioscos saludables, muchos papás siguen enviándoles golosinas y productos envasados altos en calorías y azúcar. Evitar tener este tipo de golosinas en la casa también es clave.

Porciones de adulto

Servirle a un niño de cuatro años la misma porción que a su hermano adolescente es un error común, dicen las especialistas. Y en muchos casos, a pesar de ser porciones no adecuadas para la edad, los padres los obligan a terminarlas. "Eso sí, si no quiere terminarse una porción adecuada para su edad, después no puede comer postre, porque quiere decir que está satisfecho", aclara la doctora Reyes.

Mal ejemplo

"Uno tiene que predicar con el ejemplo, especialmente con los niños", dice la doctora Reyes. Por eso, no solo el niño debe comer de forma saludable, los adultos también.

Así, por ejemplo, para toda la familia el postre debería ser una fruta y dejar los dulces más elaborados solo para el fin de semana, y siempre en porciones moderadas, recomienda la doctora Yáñez.

Ofrecer jugos y bebidas

Servir agua en la mesa, no jugo ni bebidas es esencial. "No hay que acostumbrarlos a las bebidas dulces, porque son adictivas. La gente lo hace por cariño, para darles algo mejor, pero a la larga les generan un daño", dice la nutrióloga Eliana Reyes.

Incluso, el jugo con endulzante es mejor sacarlo de la dieta, sobre todo en los menores de dos años, dice Raimann: "No se ha estudiado el efecto del endulzante a esa edad", advierte. "Lo indicado es agua. En las colaciones tampoco se aconseja el jugo, aunque sea light . Es mejor una botella de agua", agrega.

Comer frente a la TV

Sentarse a la mesa en familia y evitar estar frente al televisor o el computador mientras se come es fundamental. "El cenar en familia es un factor protector de sobrepeso, de trastornos alimentarios y de consumo de drogas", dice la doctora Raimann. No tener una pantalla encendida a la hora de comer también es imprescindible. "Cuando uno come mirando tele no tiene control de lo que come", asegura.

Publicado en: 
Amalia Torres, El Mercurio