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Publicado el

22 de Agosto de 2015

Temática

Foto: Chile Vive Sano
Foto: Chile Vive Sano

Son cocineros amateur sub 13 que saben de ingredientes, preparaciones y recetas que la mayoría no podría realizar. Si bien es un juego, su influencia podría ayudar a cambiar la percepción de la comida que tiene su propia generación.
 

No son bolitas de manjar con nueces o un pastel con base de galletas molidas. Se trata de saber filetear un lenguado, preparar un espumoso puré de betarragas o de una ensalada de rúcula, con queso brie y nueces. Eso es lo que hoy los niños están cocinando, por lo menos en televisión.

Es cierto que ya no es novedad la enorme variedad de programas de cocina que hay, pero sí lo es el que niños menores de 13 años se metan a cocinas rodeadas de cámaras y sean capaces de preparar lo que un adulto promedio no podría. Se trata de la versión junior Master Chef que llegará a Chile el primer semestre de 2016, a través de Canal 13, pero que en el resto del mundo ya ha causado furor.

Ver a esos mini chefs hacer magia es un deleite, pero también llegaría a ser más que sólo entretención. Ayudar a cambiar hábitos y la relación con la comida, especialmente de los espectadores de su misma generación, podría ser su efecto colateral.

Todo ayuda, dice la chef del Inacap Paula Larenas. "El que los niños vean cocinando a sus pares puede ser un estímulo muy fuerte", opina.

Gabriela Sarrat, directora de estudios de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad de Los Andes, coincide. "Es muy bueno porque los niños suelen tener poca noción de cocinar". La razón se debe, básicamente, al estilo de vida actual donde nadie tiene mucho tiempo para meterse en la cocina, por lo que ese hábito no llega a las nuevas generaciones.

La orientación del Master Chef Junior es mucho más didáctica si se compara con la versión de adultos, explica Sergio Nakasone, productor ejecutivo del programa. "La idea es motivar a los niños a acercarse a la comida saludable, una tendencia que está muy fuerte en Estados Unidos y Europa".

Por ello el tema nutritivo será esencial. Parte de la educación de cómo alimentarse, precisa, pasará por romper mitos infantiles con respecto a las verduras, por ejemplo, sobre todo las verdes. "La idea es enfocarlo desde lo lúdico, donde se les hace jugar con alimentos como brócoli, rúcula o verduras amargas para que las empiecen a consumir", cuenta.

Paso a paso

Este es justamente uno de los puntos más positivos para Gabriela Sarrat, el que los niños conozcan la variedad. Que manipulen caracoles o un pulpo es algo totalmente nuevo y ayuda a acercarse a la diversidad de ingredientes, algo vital si se busca una dieta sana.

"Este tipo de programas también podría generar mayor curiosidad en los niños", agrega Cynthia Barrera, académica del Departamento de Nutrición de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile. Especialmente si se considera, continúa, que las únicas verduras que conocen la mayoría de los niños son la lechuga y el tomate.

Abrirse a probar el brócoli no sólo depende de lo que pueda salir en televisión, sino también de la constancia. Las especialistas coinciden que es difícil, pero hay que hacer el esfuerzo de perseverar no sólo en el tipo de alimentos que se compran, sino también en su preparación. Si no hay refuerzo es difícil crear el hábito, asegura Cynthia Barrera.

"Mi hija -dice Paula Larenas- sabe cocinar muchas cosas porque siempre me acompaña a los eventos. Pero, claramente, entre una hamburguesa y un plato de porotos, prefiere la primera. El punto es que digan no me gusta a la sexta vez que lo probaron y no a la primera".

Esto no es lo único. No se saca nada si los niños aprenden sobre comida saludable y en la casa hay puras "basuras", continúa la chef, o si en el colegio la dieta es restringida. "Es una cuestión de varios entes, pero la familia es el factor principal", dice. Por eso es bueno volver al origen, a la cocina.

Interés impensado

Aunque tenían una idea sobre el éxito que podría tener la versión de Master Chef de adultos, dice Sergio Nakasone, nunca pensaron que atraería tanto a los niños. "Sabemos que en los colegios donde como actividad extracurricular hay clases de cocina, la mayoría de los estudiantes elige eso", cuenta.

La razón, agrega Cynthia Barrera, es que efectivamente la cocina es un lugar muy atractivo y por eso vale la pena que los padres -o la persona que cocina en la casa- les den un lugar a los más chicos para experimentar y aprender.

Eso sí, advierten las especialistas, si bien este tipo de programas atraen la atención no hay que olvidar que el objetivo es preparar comidas gourmet , las que son sabrosas y sofisticadas, pero generalmente poco sanas. Aceite, crema o quesos suelen abundar en las preparaciones, ingredientes que no se deberían incluir en el menú diario. "Es como ir a comer todos los días a un restorán, si lo haces vas a engordar", dice la especialista.

Esto no necesariamente va a confundir a los niños si es que hay una visión adulta de por medio. "No porque salga en la televisión la gente no tiene claro que una sopaipilla, por ejemplo, no es saludable. La mayoría se la come sabiendo lo dañina que es", asegura.

Esto se podría contrarrestar con la influencia que ya tienen los niños en las compras de la casa, argumenta Gabriela Sarrat. "Aunque aún esta no se ve tan fuerte en los alimentos -hoy solo opinan sobre la leche o el cereal-, podrían comenzar a influir en el consumo más habitual de verduras, por ejemplo".

Los malos hábitos son muy difíciles de cambiar, pero se puede hacer. Ser consciente de lo que se mete a la boca, ya sea conociendo y variando lo que se come, hasta sentarse en la mesa en vez de enfrente del televisor puede hacer la diferencia.

Paula Larenas estuvo en la Expo Milán 2015 y cuenta que en muchos pabellones la tendencia era justamente hacer conscientes a los niños de lo que comen, a través de talleres sensoriales.

En el último capítulo de Master Chef Junior Argentina, Guillermina (11) estaba al borde de las lágrimas cuando le presentó su plato a los jueces. ¿La razón? La habían llamado en último lugar y no estaba tan segura de su lenguado dorado con piel, con papas y aros de cebolla. Para tranquilizarla y demostrarle lo bueno que estaba, uno de los jurados le hace probar el pescado. Ella lo acepta, pero hace muecas mientras traga. "¿Qué pasa, no está rico?", pregunta el profesional con tono incrédulo. "Es que no me gusta el pescado", dice ella entre las risas de todos.

Dato

Master Chef Junior Chile será transmitido por Canal 13 en el primer semestre de 2016. De momento, la producción está concentrada en el casting, el que tiene más de 10 mil inscritos.

En la sala "Master Mini-Chef 2.0" es un concurso que invita a alumnos de pre-Kínder a 4° Básico a cocinar distintas recetas saludables en la sala de clases y enviar fotos de la preparación y del resultado. Detalles en www.chilevivesano.cl

Publicado en: 
El Mercurio por Lorena Guzmán