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02 de Agosto de 2015

En el mundo, la carne, cereales, azúcar, productos lácteos y aceites vegetales han bajado 21% en el último año, en promedio, según cifras de la FAO.

Un repollo a $1.198; un kilo de paltas a $3.244; carne de vacuno que no baja de $5 mil el kilo, prácticamente, en ninguno de sus cortes; arroz a más de $1.000 el kilo; porotos sobre los $3 mil, y el litro de leche en más de $800 son parte de la cuenta que los chilenos tenemos que pagar para comer.

Los precios van al alza, y así lo refleja la inflación de los alimentos. La última cifra oficial medida en junio por el INE muestra un reajuste de 7,5% en los últimos 12 meses.

Más allá de las cifras y de los porcentajes, quienes más sufren con estas alzas son los más pobres, pues ellos destinan una mayor proporción de sus ingresos a comer (ver recuadro).

A nivel internacional, dicha inflación de los alimentos nos sitúa como el segundo país de la OCDE donde más han subido este año. Solo nos supera Turquía, donde el valor de la comida ha experimentado un alza de 9,3% el último año. Los países que nos siguen en los incrementos de productos alimenticios son México, con 4,4%, y Noruega, con 4,2%. Entre los 34 países del grupo, en cinco los precios de los alimentos están más baratos que hace un año.

El ministro de Agricultura, Carlos Furche, explica que en gran parte de los países de la OCDE hay apoyos a los agricultores. "Todos los países de la Unión Europea, Estados Unidos, Canadá y Japón entregan subsidios, y eso tiene impacto en el nivel de precios internos", sostiene. Añade que en Chile, en cambio, tenemos una economía agrícola abierta. "En estos momentos no hay ninguna medida de protección de fronteras ni salvaguardias ni derechos compensatorios ni antidumping", detalla.

En el mundo, los precios disminuyen

Pero mientras en Chile los alimentos suben, en el resto del mundo los precios describen la tendencia exactamente contraria. Así lo muestra el índice de alimentos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) de junio, que mide los precios internacionales. Estos han bajado en promedio 21% en doce meses.

Desde hace dos años que los valores tienen una tendencia bajista. Entre junio de 2014 y el mismo mes de 2015, el precio internacional de la carne ha caído 16%; el de los cereales y los aceites vegetales ha bajado 17%; el del azúcar 31%, y el de los lácteos 32%.

En la FAO dicen que en la baja de los precios de los commodities agrícolas han influido las buenas cosechas de los últimos años.

"Los lácteos han mostrado una importante caída respecto a sus máximos históricos, empujados en parte por un aumento en la disponibilidad de estos productos para la exportación y por un debilitamiento de la demanda por parte de los principales importadores", dicen desde la organización.

Añaden que la evolución de los precios del petróleo y fertilizantes, insumos importantes en la producción de alimentos, también ha contribuido en esta disminución.

¿Por qué estas bajas no se traspasan a Chile? Por el dólar

No todos los alimentos que consumimos en Chile están influidos por los precios internacionales. Las hortalizas, las frutas, los huevos, la carne de cerdo y pollo, y la leche líquida se producen internamente.

"Importamos aceite, azúcar, parte de la carne de vacuno, algunos lácteos y estacionalmente cereales", explica el ex ministro de Agricultura y actual rector de la Universidad de Talca, Álvaro Rojas. Agrega que la baja en los mercados de afuera no se traduce de manera directa en estos productos, porque el precio del dólar ha subido.

Coincide el ministro Carlos Furche, quien aclara que los precios internacionales "hay que leerlos como el costo alternativo de importar, y si el dólar ha subido alrededor de 15 y 18% en los últimos meses, eso ha mitigado la caída de los precios internacionales".

En la FAO reconocen que los precios internacionales tienen implicancias en las economías nacionales, pero aclaran que es necesario tener en cuenta otros elementos que afectan la velocidad y magnitud de la transmisión de precios internacionales hacia los precios internos, tales como políticas cambiarias, comerciales, estructura de los mercados internos, importancia del producto en la dieta nacional y dependencia comercial del país sobre estos productos.

"A pesar de la caída en los precios globales de energía y alimentos, las inflaciones nacionales de la región y en particular de Sudamérica se mantienen en niveles altos. Uno de los factores en común es el proceso de depreciación que están enfrentando las monedas nacionales, lo que ha significado un encarecimiento de los bienes importados", dicen en la organización.

Álvaro Rojas incluye un efecto general en todos los alimentos, que son los costos de comercialización de los supermercados, que es donde se abastece la mayoría de los chilenos. También agrega los costos de energía y combustibles, necesarios para mantener los productos y para transportarlos.

Costos de frutas y hortalizas son impulsados por la sequía

El último informe de precios al consumidor del INE destaca el alza de precios de las verduras de la estación en junio, que registraron una variación de 25,2% en doce meses.

Al tomar producto por producto con la información de precios al consumidor en supermercados de la Región Metropolitana, que mide la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA), las alzas más altas de frutas y hortalizas están en las paltas Hass, cuyo precio ha subido 40%, el repollo 37%, la lechuga escarola 15%, los plátanos 14%. Esto es comparando julio de 2015 con los valores de julio de 2014, ajustados por IPC; es decir en términos reales sobre la inflación, que en 12 meses es del 4,4% (ver infografías).

"Los precios de las frutas y hortalizas están influenciados por el ciclo estacional. En invierno tienden a subir, y a partir de noviembre tienden a bajar, hasta marzo y abril. Además, hay un efecto sequía", explica el ministro de Agricultura, Carlos Furche.

Él añade que sobre algunos productos la sequía ha influido más, y cita como ejemplo la palta Hass, que con la falta de agua en la Región de Coquimbo y en la provincia de Petorca ha disminuido su oferta, y a pesar de que estamos en la estación del año en que su valor debiera bajar, sigue alto.

Las lechugas escarolas son otro ejemplo. Hoy promedian los $785 en supermercados. "En este periodo del año, ese producto viene de La Serena y hay un efecto sequía en la Región de Coquimbo, que es la más afectada del país", señala Furche. La lechuga costina también ha ido al alza, pero él dice que es más porque es un producto sustituto.

Las legumbres también ven incrementados sus precios. Las lentejas, subieron 10%, y el kilo de porotos tórtola se ubicó sobre los $3 mil.

Cereales al alza pese a baja internacional

Mientras en el mundo los precios de los cereales caen 17%, en Chile el arroz sube entre 4% y 9%. Los tallarines han tenido un alza de precios de 4% real y las harinas, entre 3% y 6%.

El arroz grado 1 está a más de $1.000 el kilo y el tradicional spaghetti número 5 se acerca a los $600 en las góndolas de los supermercados de la capital.

"Las razones del alza a nivel industria son, básicamente, tipo de cambio y alza de costos en las materias primas", explican fuentes del sector de las pastas.

Carne de vacuno y de pavo se suman

La carne de vacuno y de pavo incrementó su valor sobre el IPC. Destacan cortes como el asado carnicero con 12% en julio, en relación al mismo mes del año pasado; el lomo liso 10%; el filete, la posta rosada y el abastero, con 8%. La pechuga de pavo, 14%.

"Uno de los factores importantes es la poca oferta que existe en el mercado interno, y los valores que nos ofrecen son bastante altos, ya que nos encontramos en la temporada de invierno. Por lo tanto, la escasez es mayor", explica el gerente comercial de Doña Carne, Rolando Varela. Agrega que el alto precio del dólar también es un punto importante, pues el mercado nacional se regula de acuerdo a la oferta de carne importada, y al mantener un tipo de cambio al alza, los valores de reposición son más altos.

No pasa lo mismo con el pollo, que ha bajado de precio en algunos cortes.

El ministro Furche destaca la importancia de la baja del pollo, ya que casi la mitad de la carne que comemos es de esta ave. Dice que la disminución se debe a que el precio del maíz, el principal insumo para producirla, ha bajado.

Huevos, 12% más caros

La docena de huevos ha aumentado 12% su valor en términos reales en un año, y aquí los productores dicen que también incide el precio del dólar.

"El incremento del valor del dólar de 16% en el periodo explica principalmente el fenómeno. Lo anterior se debe a que buena parte de los insumos del sector es de origen importado, o sus precios están ligados a los internacionales, en dólares. Esto es especialmente aplicable al alimento de las ponedoras (maíz y soya), que es mayoritariamente de origen importado, y a los insumos veterinarios", explica el gerente general de Chile Huevos, Patricio Kurte.

La leche líquida aumenta porque no se puede importar

Los lácteos en el mundo han caído 32% en un año, pero en Chile el litro de leche está a más de $800. Si se opta por algo un poco más especial, como la saborizada o sin lactosa, los precios llegan a $1.000 por un litro.

Es que la leche líquida descremada en un año subió 8%, la entera 7%, la en polvo 5%, el queso Chanco 3% y el yogurt 1%, en términos reales.

El director de Surlat, Eugen Roth, aclara que la leche UHT, conocida popularmente como leche fresca que viene usualmente en tetrapack, que se consume en Chile, es toda de origen nacional, pues esta es muy cara de importar y su precio en Chile ha subido por la mayor demanda dentro del país.

Los altos precios de esta leche en nuestro país se deben a que "el costo de producción de la leche en Chile no ha bajado, por los altos valores de los fertilizantes y de los alimentos de granos concentrados para las vacas", dice Roth.

El presidente del directorio de Colún, Augusto Grob, agrega que "producto de la sequía de los últimos meses que afecta al país, los volúmenes de producción han mostrado importantes disminuciones, afectando los precios de la leche al consumidor". Pero señala que "estos son fijados internamente por los canales de venta al público consumidor, no por la industria procesadora".

La leche en polvo, el yoghurt que se hace con ella y los quesos han experimentado alzas de precios más moderadas que la leche líquida, pero están lejos de la baja del precio de los lácteos en el mundo, del 32%.

En Nestlé, que tiene la mayor participación de mercado de leche en polvo con marcas como Nido y Svelty, dicen que sus precios han subido de manera marginal, por el mayor costo de mano de obra, la fuerte depreciación del tipo de cambio, que aumenta el costo de los insumos y del material de embalaje importado, y por los costos de la energía, con alzas que se arrastran desde el año pasado, afirma el gerente de comunicaciones y asuntos corporativos, Francisco Frei. Añade que sus productos se elaboran en base a leche fresca comprada en Chile, por lo que el valor de esta no tiene directa relación con la baja internacional.

Azúcar y aceite van a la baja

En Chile, el azúcar y el aceite están más baratos que hace un año. El azúcar ha caído 5% y el aceite vegetal, 7%, y el de maravilla, 4%.

En Iansa explican que la mitad del azúcar que se consume en Chile es nacional y la mitad importada. "Los precios internacionales son el factor más relevante que incide en los precios internos, pero no es lo único. En el caso del azúcar, así como de otros alimentos, el tipo de cambio es tremendamente gravitante", dicen en la azucarera.

Reconocen que su valor ha bajado; sin embargo, la baja ha sido menos pronunciada que la caída del precio internacional del azúcar, debido al fuerte incremento del precio del dólar.

Furche agrega que en este caso también influyen factores de la organización industrial, porque básicamente hay una empresa, Iansa, que tiene el control de la cadena productora.

A futuro, los precios en el orbe seguirán descendiendo

Los precios de los productos agrícolas continuarán bajando en la próxima década, gracias a la mejora del rendimiento. Así lo plantea el informe "Perspectivas agrícolas 2015-2024", elaborado en conjunto por la FAO y la OCDE, que explica el aumento de la producción gracias a mejores rendimientos en Asia, Europa y América del Norte, y a la conquista de nuevas tierras agrícolas en América del Sur. Esto se suma a la baja del precio del petróleo, que incide en los costos de los fertilizantes y de la energía.

Para establecer sus "Perspectivas", los economistas de la FAO y de la OCDE se basan en las capacidades de producción, las estimaciones de consumo, las condiciones macroeconómicas y climáticas. Sin embargo, dicen que esta bonanza de baja de precios que ha sido relativamente regular podría verse afectada por el clima, el precio del petróleo y el crecimiento económico. Destacan que una sequía, como la registrada en Estados Unidos en 2012, puede perturbar a todo el sector, como también puede hacerlo una decisión política, como la de suspender las exportaciones. Y ello, porque, más que nunca, los mercados mundiales serán alimentados por un pequeño club de cinco países exportadores: Estados Unidos, la Unión Europea, Rusia, Brasil y Argentina.

Publicado en: 
El Mercurio por Bernardita Aguirre