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Publicado el

23 de Enero de 2016

Temática

Foto: Felipe González / Las Últimas Noticias
Foto: Felipe González / Las Últimas Noticias

Ariel Dieguez

1.- Alimentos naturales o mínimamente procesados deben ser la base de la alimentación.

“Naturales” significa que están en la naturaleza y al ser cocinados no deben perder sus propiedades: granos, verduras, frutas, raíces, nueces, leche, huevos, pescados, tubérculos, harinas, legumbres y carnes. “Con base en estos alimentos, es posible tener una alimentación nutricionalmente equilibrada y sabrosa”, asegura Carlos Monteiro.

2.- Utilice aceites, grasas, sal y azúcar en pocas cantidades.

La mayoría de los alimentos naturales necesita ser cocinados o condimentados. “Ahí entran productos industriales, que son muy importantes en la alimentación, porque permiten ahorro de tiempo y diversifican la dieta. Son sustancias, no alimentos”, explica. Hacen más sabrosa la alimentación, pero no deben volverla desequilibrada.

3.- Evitar alimentos procesados.

“El pan y el queso son los dos ejemplos más importantes”, dice el profesor. También están las conservas y las mermeladas. Son alimentos basados en un alimento natural, al que se le añade azúcar, sal o grasas. “La conserva de arvejas tiene arvejas. Tiene sal también y puede tener otro ingrediente”, advierte.

4.-Evite los alimentos ultraprocesados.

“No están basados en alimentos naturales. Son fórmulas”, cuenta. Como no contienen alimentos, no debieran ser atractivos al paladar, pero sí lo son, porque incluyen aditivos. Las gaseosas es el ejemplo más claro. “Su formulación, su presentación y su propaganda inducen su consumo en grandes cantidades”, dice. Una forma de saber si un alimento es ultraprocesado es leer su etiqueta, pero no para analizarla en profundidad, porque seguramente no la entenderá. Simplemente lea los ingredientes y comprobará que más de alguno nunca estará en su cocina.

5.- Comer en ambientes apropiados y, si es posible, acompañado.

Coma en horarios semejantes todos los días y evite picotear entre las comidas. Monteiro llama a comer despacio y a disfrutar de lo que se come. “Procure comer en lugares donde no haya estímulos para consumir cantidades ilimitadas de alimentos”, dice la guía.

6.- Hacer compras en lugares que ofrezcan alimentos naturales o mínimamente procesados.

La feria y los mercados son un buen ejemplo. “Las gasolineras son lugares para abastecer el auto, no para abastecerse de alimentos”, dice Monteiro.

7.- Desarrolle, ejercite y comparta sus habilidades culinarias.

Si usted sabe cocinar, enséñele a los demás y cocine en grupo. Si no sabe, aprenda a hacerlo. “Generalmente la persona que no sabe cocinar, consume alimentos procesados”, explica Monterio.

8.- Déle a la alimentación el espacio que merece.

“Planee las compras de alimentos, organice la despensa doméstica y defina con anterioridad el menú de la semana. Divida con los miembros de su familia la responsabilidad de todas las actividades domésticas relacionadas con la preparación de las comidas”, dice la guía.

9.- Al comer fuera de casa, prefiera lugares que sirvan comidas hechas en el momento.

Los locales que venden comisa casera pueden ser buenas opciones. Evite las redes de comida rápida.

10.- Sea crítico de los mensajes sobre la alimentación de la publicidad.

Evalúe lo que lee, ve y oye sobre alimentos en los anuncios y estimule a otras personas, en particular a sus hijos, que hagan lo mismo.

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Las Últimas Noticias por Ariel Dieguez