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Publicado el

28 de Junio de 2016

Temática

Foto: Bajo licencia Creative Commons / www.lr21.com.uy
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Una hamburguesa sin queso ni aderezos, un jugo, papas fritas pequeñas con poca sal, yogur o frutas y un juguete. Esos eran los elementos que ayer estaban entregando las tiendas de McDonald's en su tradicional "cajita feliz", lo que representa un cambio respecto de este producto. Según los locatarios, es una adaptación a la nueva ley de etiquetado de alimentos, que entró en vigencia ayer.

La legislación obliga a que los productos envasados que tengan altas cantidades de sal, azúcar, grasas saturadas o calorías lo adviertan, y prohíbe que tengan publicidad dirigida a menores de 14 años o que entreguen ganchos comerciales para atraer a los niños, tales como juguetes.

"El Mercurio" recorrió ayer locales de comida rápida para verificar el acatamiento de la ley. Y a pesar de que la mayoría de estas tiendas cumplen con lo exigido, algunos mantienen sus tradicionales productos. Es el caso de McDonald's, donde los ganchos son juguetes de Pokemon y Hello Kitty. Sin embargo, ayer reemplazaron al primero por una figura con forma de "cajita feliz", y lo siguieron entregando.

Las personas que recibieron estos productos valoran el objetivo de la ley, por lo que creen que debiera haber más fiscalización. "La ley es muy buena, porque busca evitar la obesidad. A los niños uno les puede ofrecer comida sana, pero van a elegir siempre la chatarra y las golosinas, más si les atrae el juguete. Debe haber de todas maneras más fiscalización", dijo Hilda Ramos, quien almorzó junto a su hija Sofía en el mencionado local de comida.

Además, según ella, los contenidos del producto aún no son saludables como para mantener el juguete. "Esta cajita feliz traía papas fritas y nugget de pollo, y lo único que cambió es que ahora les ofrecen un yogur o una compota de frutas; ese es el único cambio, pero el resto es lo mismo", afirmó.

Otras personas ven con mayor recelo la ley, pues consideran que no será efectiva. Paula Grandón cuenta que su hijo Cristián "va a donde haya papas fritas o empanadas de queso, independiente del juguete. Eso es un atractivo".

Los juguetes ayer estaban ausentes en otros locales de comida, como Doggis o Burger King.

Efecto en las escuelas

En su objetivo por reducir las ascendentes cifras de obesidad y sobrepeso en la población, la ley también prohibió la venta de productos poco saludables dentro de los colegios, sean envasados o no, lo que se debería notar hoy en los recintos.

Esto obliga a que los quioscos de las escuelas reemplacen gran parte de su oferta por versiones más saludables. Además, estas instalaciones ya no podrán exhibir publicidad.

Las advertencias que tienen los productos buscan que la gente pueda identificarlos y reemplazarlos por otros más saludables: mientras menos etiquetas tenga, mucho mejor. Hasta ahora, cerca del 20% de los alimentos envasados ya están rotulados con algún "alto en", lo que ha obligado a la industria a invertir $12 mil millones para adecuarse al nuevo diseño.

Pérdidas por adecuarse
En los colegios, los quiosqueros que se han adaptado a la oferta más saludable dicen que sus ingresos han caído hasta en 40%.

Publicado en: 
El Mercurio por Carlos Said