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Publicado el

05 de Febrero de 2016

Temática

Foto: HBO / El Mercurio
Foto: HBO / El Mercurio

El cigarrillo parece ser un personaje infaltable en las películas de Hollywood. Luego de analizar 1.800 películas que se exhibieron en Estados Unidos entre 2002 y 2014, se vio que la imagen del tabaco estaba tan presente en aquellas calificadas para todo espectador como en las para mayores de edad. De hecho, el 78% de los filmes en los que los menores de 17 años debían ir acompañados de un adulto incluía escenas en las que se fumaba. Esto ocurría en el 60% de las para mayores de 13 años y en el 25% de las para todo público.

Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), la presencia del tabaco en la industria cinematográfica no es un hecho anecdótico. Según un meta-estudio presentado esta semana, el 37% de los adolescentes en EE.UU. comienza a fumar influido por las imágenes que ve en la pantalla grande.

"No hablamos de un problema menor, sino prioritario. Y las películas son una de las últimas fronteras que intenta aprovechar la industria para burlar la creciente dificultad de usar otros caminos para su promoción", dijo al diario español El País Armando Peruga, responsable de la iniciativa Tobacco-Free, de la OMS.

Y el estudio "Smoke Free Movies" apoya su punto de vista: "Las películas ofrecen la oportunidad a la industria del tabaco de transformar un producto mortal en un símbolo de estatus", se lee en sus 54 páginas. Actualmente, la OMS calcula que el tabaco mata a 6 millones de personas cada año.

Más afectados

En 2009, la OMS ya había advertido sobre los riesgos del tabaco en la pantalla. Sin embargo, poco se ha hecho al respecto. Por eso, ahora propone algunas medidas, como que no sean recomendadas para público menor de edad las películas donde aparecen personas fumando, que se certifique que el filme no ha sido financiado por la industria tabacalera y que no haya marcas de cigarrillos presentes en las cintas.

"El modelaje de figuras públicas o con notoriedad tienen un impacto emocional en los niños. Y sabemos que el cine y la televisión influyen (en que comiencen a fumar)", dice el doctor Carlos Téllez, psiquiatra del Programa A Todo Pulmón, de la Clínica Alemana.

Por ello, no solo importa que se fume en la película o la serie de televisión. También importa si se trata de un personaje exitoso, interesante o sensual al que los adolescentes quieran imitar, dice el doctor Jorge Jorquera, médico broncopulmonar del programa No Fumo Más, de la Clínica Las Condes

Un problema oculto, recuerda Téllez, es que hay estudios que demuestran que la exposición al tabaco en las pantallas es incluso más peligroso para quienes suelen estar normalmente alejados del humo del cigarro: "Ataca a todas las personas, pero parece que los más susceptibles son los adolescentes, que teóricamente están en menor riesgo. Hay estudios realizados en Estados Unidos que muestran que los niños que tienen menos riesgo de ser fumadores -los de nivel social acomodado, con educación y con padres que no fuman- son, a su vez, los más susceptibles de ser atraídos por esta forma de publicidad".

Otro problema, agrega el doctor Téllez, es que no es necesario que los personajes aparezcan fumando durante toda la película o en el capítulo de la serie, para que sea nocivo. "Nunca son apariciones extensas, pero son miles de situaciones que de todas maneras quedan en el inconsciente. Y no hay que olvidar que los niños pasan muchas horas viendo películas".

Los adultos tampoco se escapan del influjo del tabaco en la pantalla. "Los fumadores tienen que estar súper conscientes de que ver a otras personas fumando en televisión puede desencadenar su deseo de fumar. De hecho, provoca un aumento de la tasa de recaída. Se ha visto que cuando un ex fumador ve a otra persona fumando se le activa la misma zona cerebral que cuando planea encender un cigarro".

Publicado en: 
El Mercurio por Amalia Torres