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16 de Noviembre de 2016
Foto: Bajo licencia Creative Commons / www.crhoy.com
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Se trata de dietas populares que permiten bajar de peso de forma rápida, pero que no cuentan con respaldo científico y que, además, suelen ir acompañadas de un aumento casi igual de veloz. Sin embargo, las denominadas dietas "yo-yo", por el efecto rebote en los kilos, serían más perjudiciales de lo que se pensaba, en especial en mujeres de peso normal después de la menopausia.

En ellas, esta alternancia de peso, cuando es continua a lo largo de los años, implica un riesgo 3,5 veces mayor de sufrir un episodio de muerte súbita, según un estudio presentado ayer en la reunión anual de la Asociación Estadounidense del Corazón, en Nueva Orleans. Este riesgo es incluso mayor al que se observa en mujeres con sobrepeso u obesidad.

"Estos cambios cíclicos de peso son un problema de salud global emergente, asociado con los intentos de reducción del peso; pero hasta ahora, los resultados de los estudios sobre los riesgos para la salud que conlleva este comportamiento no habían sido consistentes", comenta el doctor Somwail Rasla, del Memorial Hospital de Rhode Island y autor del estudio.

Problemas cardíacos

Rasla y sus colegas siguieron durante once años a 158 mil mujeres posmenopáusicas en EE.UU. En función de las variaciones en su índice de masa corporal (IMC), las clasificaron en cuatro grupos: aquellas que mantuvieron un peso estable durante el estudio; las que ganaron peso de manera constante; mujeres que tuvieron una pérdida constante de peso, y aquellas que alternaron aumentos y pérdidas del peso corporal.

Así, observaron que las mujeres de peso normal que durante el período de estudio perdieron y ganaron kilos cíclicamente, multiplicaban el riesgo de muerte súbita cardíaca en comparación con aquellas mujeres que pesaban más, pero permanecían con peso estable en el tiempo.

Además, su riesgo de enfermedad cardiovascular aumentó hasta en 66%. En cambio, no se vio un aumento del riesgo de muerte coronaria tan significativo entre las mujeres obesas o con sobrepeso que habían hecho dietas "yo-yo"; tampoco entre las que habían ganado peso, pero no lo perdieron; o justo lo contrario, que perdieron peso, pero no volvieron a subir.

El exceso de peso es muy peligroso para la salud. No solo se asocia a distintos tipos de cáncer, sino también a un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular, en especial en las mujeres una vez pasada la menopausia, cuando ya no tienen la protección hormonal.

La duda está en cuál es la causa de esta mayor vulnerabilidad de mujeres de peso normal, observada en el estudio.

"Eso es un aspecto que llama la atención", reconoce la doctora Eliana Reyes, nutrióloga de la U. de los Andes y directora de la Asociación Chilena de Nutrición Clínica.

A su juicio, una explicación podría ser que las mujeres que hacen dietas muy extremas o poco saludables -como lo son las dietas "yo-yo"- pueden ver afectado su sistema vascular. "Cambios muy bruscos de peso también podrían tener un impacto en su función cardiovascular, pero son solo hipótesis", precisa.

Por eso, habría que analizar la relación con otros factores de riesgo, como tabaquismo, sedentarismo y diabetes.

El doctor Rasla reconoce que "se necesitan más estudios para poder establecer cualquier recomendación clínica en torno a los riesgos de la alternancia en el peso, ya que nuestros resultados solo son aplicables a las mujeres posmenopáusicas, y no a las más jóvenes ni a los varones".

Sí concuerdan los especialistas en que lo mejor es mantener un peso estable a través de los años.

"Está demostrado que incluso en personas con un poco de sobrepeso, pero que realizan actividad física, tienen un menor riesgo cardiovascular que alguien de peso normal, pero sedentario", recuerda la doctora Reyes.

Publicado en: 
El Mercurio por C. González