Mensaje de error

Notice: Undefined index: field_tipo_de_publicaci_n en _ctools_entity_field_value_ctools_access_get_child() (línea 63 de /home/CVS/web/chilevivesano.cl/public_html/sites/all/modules/ctools/plugins/access/entity_field_value.inc).

Publicado el

15 de Septiembre de 2015
Foto: AP, El Mercurio
Foto: AP, El Mercurio

Una porción en platos más pequeños puede reducir hasta casi en 30% la ingesta calórica en un adulto. 
 

Aunque suena obvio, las personas consumen más alimentos o bebidas cuando se les ofrecen porciones grandes o cuando utilizan platos o vasos de mayor tamaño, un fenómeno que favorece el aumento de peso, los problemas cardíacos y la diabetes, entre otras patologías, y que, sin embargo, poco se toma en cuenta.

Así lo concluyen investigadores de la U. de Cambridge, en Inglaterra, quienes revisaron 61 estudios en torno a cómo la forma, tamaño y presentación de las porciones y utensilios de comida influyen en la cantidad de alimentos que se consumen.

De hecho, basta con preferir porciones o platos más pequeños para reducir la ingesta calórica entre 12 y 16% (el equivalente a 279 calorías diarias) entre los adultos del Reino Unido y entre 22 y 29% (unas 527 calorías) entre los habitantes de EE.UU.

"Puede parecer obvio que cuanto mayor sea el tamaño de la porción, más come la gente, pero hasta esta revisión sistemática, este efecto ha estado fragmentado, por lo que el panorama general no ha estado claro", dice el doctor Gareth Hollands, de la Unidad de Investigación de Comportamiento y Salud de la universidad y uno de los autores del estudio.

En el análisis se observó que el efecto del tamaño de las porciones no varía frente a factores como el sexo, el índice de masa corporal, la susceptibilidad al hambre o la tendencia a controlar conscientemente la conducta alimentaria.

"Ha habido una tendencia a retratar características personales como el sobrepeso o la falta de control de sí mismo como la razón principal por la que las personas comen en exceso. La situación es mucho más compleja", dice Hollands.

"Nuestros resultados ponen de relieve el importante papel de las influencias ambientales sobre el consumo de alimentos", agrega.

Por ello, los autores sugieren buscar mecanismos para evitar las grandes porciones de comida o bebida, reduciendo su tamaño y disponibilidad -ya sea en tiendas, restaurantes o el hogar-, como una manera de ayudar a muchas personas a reducir su riesgo de comer en exceso.

Publicado en: 
Vida, Ciencia y Tecnología, El Mercurio