Publicado el

27 de Julio de 2017

Temática

Ser consciente de la actividad que se realiza, disfrutarla y pensar positivo prolonga y mejora la calidad de vida. 
 

Mientras vivía en Londres, el trasladarse en bicicleta todos los días al trabajo e ir al gimnasio una vez a la semana hacían sentirse en buen estado físico a Octavia Zahrt, investigadora de la U. de Stanford, Estados Unidos. "Pero cuando llegué a California, me vi rodeada de personas que hacían ejercicio todo el tiempo. Hasta parecía que se vestían solo con ropa deportiva. Esto me impactó y me hizo sentir inactiva y poco saludable", cuenta Zahrt a "El Mercurio".

Esta experiencia personal fue la que la llevó a preguntarse: "El sentirse más sedentario que quienes me rodean ¿puede perjudicar la salud?".

Para responder esta interrogante, Zahrt y su equipo realizaron un estudio con más de 61 mil adultos, lo que fueron encuestados entre 1990 y 2006 y posteriormente rastreados hasta 2011.

Después de medir el nivel de actividad física que realizaba cada uno, se les preguntó si se sentían menos, igual o más activos que sus pares de la misma edad y sexo. Según los resultados, y teniendo en cuenta otros factores como el estado de salud de cada participante, quienes se sentían más inactivos tenían 71% más de probabilidades de morir más jóvenes, aunque sus rutinas de ejercicios fueran similares a las del resto.

"Si nuestra percepción es que estamos en peor estado físico que otras personas pueden surgir sentimientos de miedo, tristeza o depresión, lo que puede perjudicar nuestra salud. Si no somos conscientes de que estamos haciendo un buen ejercicio es posible que nos saboteemos y no obtengamos todos los beneficios físicos que este conlleva", advierte Zahrt.

Metas alcanzables

"Los sentimientos de frustración por no cumplir las expectativas en cuanto a la actividad física que se practica generan cambios bioquímicos en el cerebro que pueden afectar la salud y el pronóstico de vida. El que se siente conforme y contento con lo que está haciendo va a liberar mejor el estrés a través del deporte y tendrá una mejor calidad de vida", explica Enrique Aguayo, psicólogo deportivo de Clínica MEDS.

Para sentirse mejor y enfrentar el deporte con una actitud más positiva, Rodrigo Cauas, psicólogo de Clínica Las Condes, recomienda empezar con objetivos sencillos. "Hay que tener un plan de acción con metas alcanzables. Así mejora la autoconfianza, se disfruta más y de a poco se obtienen mejores resultados".

Publicado en: 
El Mercurio