Publicado el

22 de Agosto de 2017

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Foto: Bajo licencia creative commons / Max Pixel
Foto: Bajo licencia creative commons / Max Pixel

Pasar sentado mucho tiempo es un factor de riesgo para la salud que se comenzó a estudiar hace pocos años. "Antes no se consideraba importante, pero ahora sabemos que estar sentado una hora ya aumenta el riesgo de mortalidad en alguien que no hace actividad física", explica la doctora Sandra Mahecha, especialista en Medicina del Deporte de la Clínica MEDS.

Por eso, mantenerse activo es esencial para las personas mayores. Incluso esto les permite ser sedentarios en algunas actividades del día sin mayor peligro para su salud.

Esto es lo que también concluye un estudio canadiense con más de 3 mil adultos sobre los 50 años. En él se demostró que el sedentarismo incrementa el riesgo de muerte en quienes son más frágiles; es decir, quienes no hacen ejercicio.

"Los médicos deberían enfatizar a sus pacientes el perjuicio de estar inactivo, algo que es similar al daño que produce el fumar. Esto, con el fin de animarlos a moverse", dice la doctora Olga Theou, autora del trabajo e investigadora del Departamento de Medicina de la Universidad de Dalhousie, de Nueva Escocia, Canadá. "Incluso algo tan simple como evitar sentarse y caminar en la casa puede ayudar a las personas que ya son frágiles", agrega.

El tema de la fragilidad y la actividad física fue uno de los que concentraron la atención del Congreso Chileno de Geriatría y Gerontología que se realizó la semana pasada en Santiago.

Los síntomas

"La persona frágil tiene síntomas como menos energía, desgano, falta de apetito, se mueve menos, sale menos y socializa menos", advierte el doctor Rafael Jara, geriatra del Hospital Clínico de la Universidad de Chile y presidente del congreso.

Lo anterior se explica porque cuando la persona es inactiva, comienza a perder masa muscular, que es un factor fundamental para tener un buen metabolismo y quemar calorías. "Cuando disminuye la cantidad de músculo aumenta el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, artritis, infartos, e incluso cáncer", señala la doctora Mahecha.

Si se considera que el envejecimiento por sí solo va haciendo más frágil a la persona, entonces el adulto mayor más que nadie necesita mantenerse activo. "Independiente de la edad, el ejercicio es capaz de aumentar la musculatura. Esto es así incluso en personas de 80 y 90 años. El músculo es muy agradecido, y solo está esperando que le demos un estímulo. Ni siquiera es necesario ir al gimnasio", dice esta especialista.

En su casa una persona mayor puede hacer flexiones contra la pared, sentarse y pararse de la silla repetidas veces, o hacer pesas con latas de conserva o botellas rellenas con arena. Estos son ejercicios sencillos, pero que le ayudan a caminar mejor, mantenerse autónoma y evitar caídas.

Otros elementos que permiten pronosticar un debilitamiento de la persona son una marcha más lenta, menos fuerza al apretar la mano o una pobre calidad del sueño.

Respecto de este último factor, el doctor Jara afirma que "quienes tienen pobre calidad de sueño y sienten que no duermen bien, o que se despiertan varias veces en la noche, es probable que empiecen a tener problemas cognitivos de memoria, de atención y de toma de decisiones, lo cual los hace perder autonomía y se hacen más frágiles". Esto, porque se retraen de sus actividades y sienten temor a salir. Por el contrario, el que le cueste quedarse dormido no es un problema, según este experto.

"Mantenerse activo significa que la persona sea autónoma en tareas tan cotidianas como vestirse, comer, caminar, salir de compras y manejar sus cuentas", dice la terapeuta ocupacional Constanza Briceño, de la Unidad de Geriatría del Hospital Clínico de la U. de Chile. En esto cobra importancia también la socialización, el hacer actividades en grupo o asistir a clubes. También estimular la mente con resolución de puzzles o usando el computador. "En definitiva, que se atrevan a hacer cosas", dice Briceño.

"Lo importante es que la gente tenga una vida activa. A veces van al gimnasio, pero es algo más bien simbólico que real, y la persona en verdad es sedentaria".

DR. RAFAEL JARA. geriatra, Hospital Clínico U. de Chile.

 
Publicado en: 
El Mercurio