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Publicado el

21 de Diciembre de 2015
Foto: New York Times / El Mercurio
Foto: New York Times / El Mercurio

Hacer actividad física tiene muchas ventajas para la salud. En la dosis adecuada, el ejercicio ayuda a prevenir la aparición de enfermedades como la diabetes o la obesidad, y, de esta manera, ayuda a vivir más y mejor.

Asimismo, la mente se ve beneficiada con una mejoría del ánimo, mayor capacidad de concentración y de coordinación de tareas. Esta ventaja, según un estudio reciente, se extendería incluso a las personas mayores.

Así lo demostró un trabajo con 60 hombres japoneses de entre 64 y 75 años, sin signos de demencia o de un deterioro cognitivo evidente. En él se reveló que quienes se mantienen en forma tienen un funcionamiento cerebral parecido al de una persona joven.

Esto se traduce en que para responder a ciertas pruebas usan una menor área cerebral y mayormente confinada a la corteza prefrontal del hemisferio izquierdo. En las personas mayores más sedentarias, en cambio, se ve que ocupan más zonas cerebrales y necesitan de ambos hemisferios.

El registro realizado en la Universidad de Tsukuba, Japón, se logró usando sondas de luz infrarroja adosadas a las cabezas de los voluntarios. De esa manera, se detectó el flujo de sangre y la captación de oxígeno de las distintas partes del cerebro. El trabajo, liderado por el doctor Hideaki Soya, se publicará el próximo mes en la revista NeuroImage, y suma una nueva evidencia sobre la importancia de la actividad física para tener un sano envejecimiento.

Mayor eficiencia

"Este trabajo confirma con imágenes lo que observamos en la práctica. Esto es, que el ejercicio rejuvenece al cerebro", dice el doctor Juan Carlos Molina, geriatra de Clínica Meds y miembro del comité ejecutivo de la Coalición Mover, que lucha contra el sedentarismo.

Según explica, el ejercicio libera sustancias, entre ellas el factor neurotrófico cerebral, que favorece la formación de nuevas neuronas, la conexión de ellas y evita la muerte de estas células nerviosas. "Por eso, el ejercicio moderado a intenso es un escudo contra las enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer", agrega este especialista.

Otra forma de protección del cerebro que aporta la actividad física es manteniendo en pleno funcionamiento el sistema cardiovascular. En opinión del doctor Roberto Sunkel, psiquiatra y jefe de la Unidad de Neuropsicogeriatría del Instituto Nacional de Geriatría, "cuando los vasos sanguíneos están indemnes, se reducen los procesos degenerativos, incluidos los del cerebro". Además, el ejercicio libera endorfinas, que protegen al sistema nervioso del deterioro que produce el estrés.

Según este especialista, es esperable que las personas con buena capacidad aeróbica no solo respondan bien en estas pruebas, sino que la velocidad de respuesta sea mayor.

El doctor Molina, por su parte, destaca "lo complementarios que son los tipos de ejercicio para beneficiar la salud". Si es aeróbico ayuda a mejorar el funcionamiento del corazón, el cerebro y los pulmones, principalmente. Si es de fuerza y resistencia, ayuda a fortalecer la musculatura y aumenta la autonomía. Y si es de flexibilidad y equilibrio, ayuda a prevenir las caídas.

"El envejecimiento activo es lo que se debe promover", asegura.

Publicado en: 
El Mercurio por Sebastián Urbina