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26 de Enero de 2016
Infografía: Centro de Nutrición Molecular y Enfermedades Crónicas UC / El Mercurio
Infografía: Centro de Nutrición Molecular y Enfermedades Crónicas UC / El Mercurio

Uno de cada tres adultos chilenos se alimenta mal. Si a eso se suman los que se alimentan regular, la cifra se dispara a 93%.

La cifra es preocupante, pero lo es más aún cuando se considera solo a los jóvenes de 20 a 29 años, según los datos de la encuesta que cada año realiza el Programa Aliméntate Sano, una herramienta en línea para reducir las enfermedades crónicas promoviendo estilos de vida saludables.

Este año la encuesta fue respondida por 54 mil personas. Los resultados, que se entregan mañana, revelan que el 48% de los veinteañeros se alimenta mal y el 50% regular. Es decir, solo un 2% se alimenta en forma saludable, entendiendo por este concepto una dieta de estilo mediterráneo, rica en vegetales, carnes magras y pescado, lácteos fermentados, legumbres, frutos secos y aceite de oliva.

"Las áreas donde los jóvenes muestran mayores falencias son el consumo de frutas, verduras, legumbres, pescados y mariscos, mientras que son el grupo con mayor consumo de alimentos azucarados y carnes rojas y procesadas (ver infografía)", subraya la doctora Inés Urquiaga, coordinadora científica e investigadora del Centro de Nutrición Molecular y Enfermedades Crónicas de la U. Católica, que realiza la encuesta desde 2010 con apoyo de Fundación Banmédica.

En el caso de mariscos y pescados -cuyo consumo debiera ser de dos o más porciones a la semana- y el de aceite de oliva (3 cucharaditas diarias), los jóvenes son el grupo etario con menor consumo: 4 y 3,1%, respectivamente sigue la recomendación, mientras que el promedio de la población es de 5 y 7%.

Las cifras no son alentadoras, destaca el doctor Patricio Jara, vocero de Fundación Banmédica y médico internista de Clínica Dávila. "Una mala alimentación contribuye a aumentar la obesidad, hipertensión arterial, los triglicéridos, la glicemia y el colesterol, lo que implica un mayor riesgo de presentar síndrome metabólico", dice el médico.

Recomendaciones

Falta de tiempo para cocinar, acceso fácil y barato a comida chatarra, escasa percepción sobre los efectos a largo plazo de una mala alimentación y poca costumbre de cocinar en casa son algunos de los factores que según Inés Urquiaga se conjugan para atentar contra la buena alimentación de los jóvenes.

La especialista los invita a buscar alternativas más saludables: "En el mercado hay alternativas que facilitan cocinar más saludable en casa, como verduras y legumbres congeladas que permiten cocinar fácilmente guisos como porotos granados u otros", ejemplifica. Si bien son más caros que comprar verduras en la feria, un plato es comparativamente más barato que comprar un sándwich en la calle. Si el aceite de oliva es muy caro, la experta sugiere como alternativa el de canola, que tiene una composición similar de ácidos grasos saludables.

Además, al inscribirse y llenar un cuestionario en el sitio www.alimentatesano.cl, el sistema enviará al mail información personalizada con recomendaciones sobre alimentación saludable, qué consumos aumentar y cuáles reducir.

Publicado en: 
El Mercurio por Paula Leighton