Publicado el

31 de Octubre de 2017

Temática

Foto: Bajo licencia creative commons / Wikipedia Commons
Foto: Bajo licencia creative commons / Wikipedia Commons

Compartir una actividad deportiva potencia la salud física, mental y emocional. Pero ya sea solo o acompañado, el ejercicio siempre es positivo, enfatizan los expertos. 



Una nueva investigación sugiere que realizar actividad física de manera grupal es más efectivo para mejorar la calidad de vida que los entrenamientos individuales. Aunque en ambos casos se obtienen beneficios a nivel físico y mental, quienes se ejercitaron acompañados obtuvieron una reducción un 26% mayor en sus niveles de estrés.

"Los beneficios comunes de reunirse con amigos y colegas y hacer alguna rutina difícil mientras se animan mutuamente rinde dividendos más allá del ejercicio solo. Los hallazgos apoyan el concepto de un enfoque mental, físico y emocional para la salud que es necesario promover", comenta Dayna Yorks, investigadora de la Universidad de Nueva Inglaterra, en EE.UU., y autora principal del trabajo.

Junto a colegas del Colegio de Medicina Osteopática de la universidad, reclutaron a estudiantes de medicina -que suelen tener altos niveles de estrés- y los invitaron a participar en un programa de ejercicios de doce semanas, ya sea dentro de un grupo o de manera individual.

Quienes trabajaron en grupo participaron en un programa de 30 minutos de ejercicios al menos una vez a la semana. Aquellos que optaron por ejercitarse solos, tenían libertad para hacerlo como y cuando quisieran.

Un tercer grupo, de control, se abstuvo de hacer ejercicio durante el mismo período, aparte de caminar o andar en bicicleta para movilizarse.

Cada cuatro semanas, los participantes debían llenar una encuesta en la que evaluaban sus niveles de estrés y calidad de vida en tres categorías: mental, física y emocional.

Al final de las doce semanas, los puntajes mensuales promedio en la encuesta de quienes ejercitaron acompañados mostraron mejoras significativas en las tres medidas de calidad de vida: mental (12,6%), física (24,8%) y emocional (26%). Además, se vio una reducción de 26,2% en los niveles de estrés percibidos.

Los deportistas solitarios, en promedio, destinaron el doble de tiempo a ejercitarse y no mostraron cambios significativos en ninguna medida, excepto en la calidad de vida mental (aumento del 11%). Del mismo modo, el grupo de control no observó cambios significativos en la calidad de vida o el estrés percibido.

Pese a lo anterior, Carlos Burgos, fisiólogo del ejercicio de la Clínica MEDS, enfatiza que el ejercicio por sí mismo, "sea en grupo o en forma individual, siempre será beneficioso; sobre todo en sociedades como la nuestra, en donde hay altos índices de sobrepeso, obesidad y enfermedades de salud mental".

En el caso del trabajo en equipo, el especialista estima que el impacto de ejercitarse acompañado se potencia porque permite la comunicación e interacción. "Conceptos como empatía, apoyo e interés de superación hacen que la actividad física tenga un valor agregado".

Ahí, lo que entra en juego es la personalidad de cada uno: hay quienes prefieren entrenar solos y otros acompañados.

Y en el caso de colegios, universidades o lugares de trabajo, "teniendo en cuenta estos datos, se debería considerar ofrecer oportunidades grupales de ejercicio -plantea Yorks-. Darle a la gente una salida para ayudarlos a manejar el estrés y sentirse mejor mental y físicamente".

 
Publicado en: 
C. González / El MERCURIO