Publicado el

28 de Noviembre de 2017

Temática

Foto: Bajo licencia creative commons / Max Pixel
Foto: Bajo licencia creative commons / Max Pixel

Estudio de GfK Adimark constató que el 25% de quienes están con exceso de peso lo niega. Pese al alza de la obesidad y el sobrepeso en el país, se trata de una creencia que aumenta año a año.

La objetividad no es una característica que defina a los chilenos. Un estudio realizado por GfK Adimark enfrentó la realidad y la percepción de 4.800 chilenos, mayores de 15 años y de todos los grupos socioeconómicos, sobre qué tan saludable creía que era su vida y si consideraban que tenían exceso de peso. La percepción superó la realidad.

Ante la pregunta ¿qué tan saludable considera que es su vida?, el 66% de los encuestados dijo que era “muy saludable”, un 26% dijo “neutro” y solo un 8% “poco saludable”. De las cinco versiones que se han realizado de este estudio, la de este año es el porcentaje más alto de personas que se considera saludable.

Cuando se les consultó por frases que representaban el concepto de “alimentación saludable”, el 64% dijo que “comer frutas, verduras, pescados y legumbres” representaban esta idea; el 48% eligió “tener horarios establecidos para las comidas” y el 42% “comer de todo en porciones pequeñas”.

Para GfK Adimark el decir que sí llevan una vida saludable se ha convertido en lo “políticamente correcto”, independientemente de lo que realmente se haga. A eso se suma que las acciones que realizan para una vida saludable tienen más que ver con cómo nos vemos a nosotros mismos en el espejo.

A juicio de la nutrióloga de Clínica Alemana Karen Salvo, el concepto de “vida saludable” se puede explicar a partir de la información que están recibiendo las personas y que hoy, efectivamente, están realizando algunos esfuerzos, pero sin buenos resultados. “Hoy, las personas están leyendo etiquetado, tomando ciertos consejos, consumiendo productor sin azúcar, bajos en grasas, y pueden creer que están siendo más saludables por ello”, dice.

Pero de la teoría a la práctica hay un gran abismo. La encuesta es personal, pero siempre de acuerdo a los datos que el entrevistado entrega. Así, se les pregunta si creen estar en un peso normal, bajo peso o con sobrepeso (cualquier exceso de peso, incluida la obesidad) y varias preguntas más adelante, se les pidió que dijeran su peso y talla para calcular el Índice de Masa Corporal (IMC). Ya entre estas dos preguntas se registraron grandes diferencias y ésta aumenta si se compara con los resultados de la última Encuesta Nacional de Salud (ENS 2017).

Según el estudio de GfK Adimark, el 42% de las personas encuestadas cree estar con exceso de peso (sobrepeso u obesidad), pero de acuerdo al IMC calculado a partir de los datos entregados por las mismas personas, el 19,2% es obeso y el 42,9% tiene sobrepeso, es decir, 62,1% con exceso de peso. En cambio, la ENS señala que el 31,2% de la población es obesa y el 39,8% sobrepeso, 71% de la población con exceso de kilos en total.

La nutrióloga explica que al cambiar la situación nutricional y que más personas tengan exceso de peso, se tiende a ver este estado como normal, por lo tanto, la percepción del sobrepeso y obesidad individual también cambia y se minimiza. Así, “lo normal” es tener más kilos, mientras que lo “anormal” es aquel que es muy delgado.

El estudio también dividió a los encuestados en cuatro grupos: los sujetos “objetivos”, que saben que no tienen sobrepeso y efectivamente no lo tienen (34%); los “distorsionados”, que no tienen sobrepeso, pero creen tenerlo (4%); los “asumidos”, que saben que tienen sobrepeso y lo asumen (38%), y los “negadores”, que tienen sobrepeso, pero lo niegan (25%).

Los pacientes que llegan a la consulta de Sandra Navarrete, psicóloga de la Unidad de Cirugía Bariátrica de Clínica Santa María, señala que, en general, tienden a minimizar su sobrepeso u obesidad. Sobre todo los que son obesos o que han tenido problemas desde la niñez. “Tienen una imagen corporal distorsionada. Objetivamente, no se encuentran con tanto exceso de peso. Dicen que no comen tanto o que comen sano, porque comen comida chatarra “solo” una vez a la semana, para ellos esa cantidad no es tanta. Las porciones para ellos son pequeñas, pero en realidad son excesivas. Si les preguntas qué comieron, y cuánto, pueden sumar 3.000 calorías. En el caso del ejercicio, creen que efectivamente lo realizan porque sacan a pasear al perro, pero en realidad esa actividad no quema calorías”, indica. Se trata de un mecanismo de defensa, aclara.

Diferente es para la persona que subió de peso por un embarazo. Si antes era delgada, notará que su cuerpo ya no es el mismo y tiene más probabilidades de conciliar ambas imágenes.

“En general, las personas tienen la teoría de que es más sano, pero no el concepto de vida saludable, que no es estar a dieta. La dieta en algún momento se acaba, pero tener un estilo de vida saludable no, es para toda la vida”, dice.

El que los hombres minimicen más el exceso de peso (33% de los hombres niegan su condición) tiene que ver con que a ellos les importa menos la estética y porque para la sociedad los kilos de más son menos negativos que en las mujeres. En los varones está asociada a la buena mesa, el disfrute y la simpatía.

 
Publicado en: 
Cecilia Yañez / La Tercera