Publicado el

28 de Noviembre de 2017

Temática

Foto: Bajo licencia creative commons / Flickr Michael Coghlan
Foto: Bajo licencia creative commons / Flickr Michael Coghlan

Eso explica que personas con un mismo peso tengan diferente probabilidad de desarrollar una patología. Los depósitos en el vientre, los músculos y el hígado son más perjudiciales para ellas. 



Más que la cantidad de grasa, es dónde está almacenada a nivel corporal lo que puede aumentar el riesgo de un ataque cardíaco, un accidente cerebrovascular o la aparición de diabetes, según un estudio que analizó las diferencias en los patrones de distribución de grasa entre hombres y mujeres con sobrepeso y obesidad.

Un tema no menor para el país, en donde el 74% de la población tiene kilos de más, según la última Encuesta Nacional de Salud. Cifras preocupantes, considerando que constituyen un factor de riesgo de enfermedades cardiovasculares, entre otras patologías.

Sin embargo, personas con un mismo peso o índice de masa corporal (IMC) pueden tener perfiles de riesgo muy diferentes, según su genética, estilo de vida y alimentación. Además, la composición corporal difiere entre hombres y mujeres: ellas tienen proporcionalmente más grasa y ellos más masa muscular.

Es allí donde la distribución de la grasa en el cuerpo juega un rol determinante, según cuenta la doctora Miriam Bredella, de la Escuela de Medicina de la U. de Harvard, en Estados Unidos. "Existen diferencias basadas en el género, en la composición corporal y en los depósitos de grasa ectópica -la que se almacena fuera del tejido adiposo-, y que podrían asociarse con perfiles de riesgo específicos de género para enfermedades", precisa.

Es habitual hablar de cuerpos con forma de "manzana" y de "pera", en función de dónde se almacena la grasa: en los primeros, se distribuye sobre todo en la cintura y el abdomen, mientras que en los segundos lo hace alrededor de las caderas y los muslos.

En un estudio hecho por Bredella, en el que participaron 200 personas (con una edad promedio de 37 años, de ambos sexos), con sobrepeso y obesidad, se vio que las mujeres tenían un mayor porcentaje de grasa y más grasa subcutánea (debajo de la piel), pero menor masa magra, en comparación con los hombres.

Los hombres, en tanto, tenían más tejido adiposo visceral o depósitos de grasa ectópica ubicados en el abdomen alrededor de los órganos internos (la popular "guata cervecera"). "Los hombres obesos tienen grasa visceral relativamente alta, grasa dentro de las células musculares y grasa hepática, que son todos factores de riesgo de enfermedad cardiometabólica".

Pese a lo anterior, aclara Bredella, ellos tienen mayor masa muscular y magra, que tienden a proteger su salud cardiometabólica. De hecho, aunque los hombres tienen un mayor riesgo cardiometabólico en general, la grasa ectópica no se asoció significativamente con el riesgo cardiovascular masculino. "La grasa ectópica en las mujeres, en cambio, se asoció fuertemente con el riesgo cardiometabólico".

Así, los depósitos de grasa en las profundidades del vientre, los músculos y el hígado son más perjudiciales para la salud cardiovascular en las mujeres en comparación con los hombres.

 
Publicado en: 
El Mercurio