Mensaje de error

Notice: Undefined index: field_tipo_de_publicaci_n en _ctools_entity_field_value_ctools_access_get_child() (línea 63 de /home/CVS/web/chilevivesano.cl/public_html/sites/all/modules/ctools/plugins/access/entity_field_value.inc).

Publicado el

19 de Junio de 2015

Temática

Alcohol y conducción son un cóctel que no funciona. Lo demostró Arturo Vidal tras el accidente que protagonizó con 1,2 gramos de alcohol por litro de sangre (g/l).

Esa concentración de alcohol se considera estado de ebriedad. Para una persona de la talla de Vidal, equivale a haber bebido unos cinco tragos o porciones de alcohol (ver infografía) en cuatro horas, según la calculadora de alcohol de Senda.

Sin embargo, no se necesitan un Ferrari ni una celebración muy regada para que el alcohol genere consecuencias tanto o más devastadoras que las vividas por el futbolista.

Varias razones pueden hacer que una persona tolere en mayor o menor medida los efectos del alcohol.

La genética y el grupo étnico influyen. Pero "el efecto fundamental es la cantidad que se consuma", dice el doctor Juan Carlos Glasinovic, gastroenterólogo de la Clínica Alemana

Asimismo, si se bebe rápido o con el estómago vacío, la concentración de alcohol en la sangre se alcanzará en menor tiempo.

Por otra parte, el hígado de una persona que está acostumbrada a beber en cantidad moderada tiene una mayor capacidad de metabolizar el alcohol; por lo tanto, lo elimina en forma más eficiente que una que no suele beber.

El sexo es también relevante. Ante la misma cantidad de tragos, la concentración de alcohol será mayor en la mujer que en el hombre. "Esto se debe a que la proporción de agua es mayor en el cuerpo del hombre, lo que favorece que el alcohol se diluya más fácilmente", dice el gastroenterólogo. En los adultos mayores (desde 65 años) también se reduce la proporción de agua, por lo que el alcohol se concentra más.

Por otra parte, el ser más pequeña y tener mayor proporción de grasa favorece que la mujer concentre más el alcohol que el hombre. Sin embargo, dentro de un mismo sexo, "las diferencias de peso no hacen mayor diferencia", dice Glasinovic.

Efecto inmediato

El alcohol se detecta en la sangre solo cinco minutos despues de ser consumido. La razón es que a diferencia de los alimentos, que deben ser digeridos, este se difunde a través de las capas del tubo digestivo desde donde pasa rápidamente a la sangre y de ahí se distribuye a todo el organismo, incluyendo al sistema nervioso central.

"El alcohol actúa a nivel de los neurotransmisores cerebrales, haciendo que la comunicación neuronal se haga más lenta. Si el consumo es bajo, otros grupos neuronales pueden compensar y hacer que los efectos no se noten, pero el efecto estará igualmente presente", agrega la doctora Evelyn Benavides, neuróloga de la Clínica Vespucio.

Lo primero que se afecta, señala, "son la atención, los reflejos y la capacidad de reaccionar frente a estímulos muy rápidos, de milisegundos", habilidades críticas para una conducción segura.

Es por esto que la ley chilena no da margen de tolerancia.

"En Chile, una de cada 10 muertes es atribuible al consumo de alcohol. Eso significa alrededor de 8.700 muertes al año", señala Álvaro Castillo, jefe (s) de la División Programática de Senda. Por eso, enfatiza, "la postura es que si vas a conducir, no bebas nada, porque cualquier consumo aumenta el riesgo".

Según datos de la Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito, "si alguien tiene entre 0,3 y 0,5 g/l de alcohol, el riesgo de sufrir un acidente es el doble que si no hubiera bebido". En un hombre promedio, basta una a dos copas de vino o igual cantidad de latas de cerveza para alcanzar esa concentración de alcohol.

Si el alcohol en la sangre es de entre 0,5 y 0,8 g/l, el riesgo se quintuplica. La mayoría de las mujeres alcanza ese nivel tomando dos tragos en una hora (ver infografía).

Publicado en: 
El Mercurio