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Publicado el

10 de Julio de 2015

Temática

Informe de la OMS dice que el 81% del valor de una cajetilla en el país corresponde al impuesto.

Más impuesto al tabaco para reducir su consumo. Es la exigencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el último informe sobre la Epidemia Global del Tabaco 2015, dado a conocer el martes en Manila, y así reducir las muertes que causa su adicción y generar fondos para los sistemas de salud pública.

Según la entidad, solo 33 países en el mundo fijaron un impuesto al tabaco que representa el 75% o más del valor final de la cajetilla, y Chile figura en el puesto número 11 entre los que más impuesto tienen, con 81%.

"Subir los impuestos es una de las formas más efectivas y rentables de reducir el consumo de productos nocivos, mientras se generan ingresos públicos", dijo la directora de la OMS, Margaret Chan. 

Pero si bien el documento sitúa a Chile como uno de los mejores en este ítem, también lo ubica coomo uno de los de mayor prevalencia de consumo de tabaco entre adultos en América con 28% entre los mayores de 20 años, superando con creces a Argentina, con 18% y EE.UU. (14%).

La cifra se complementa con la dada a conocer el miércoles por el último Estudio Nacional de Drogas en Población General de Chile, que muestra que el consumo diario de tabaco entre personas de 12 a 65 años, aumentó de 21,9% en 2012 a 22,7% en 2015, rompiendo así la tendencia a la baja que se mantenía desde 2006, cuando la prevalencia era de 28,8%.

Si el aumento de impuestos es la medida costo-efectiva más potente para reducir su consumo, ¿por qué Chile no baja?

Para Guillermo Paraje, académico de la Escuela de Negocios de la U. Adolfo Ibáñez, subir impuestos es una medida efectiva pero no la única. "En Chile la prevalencia está bajando, sobre todo en los más jóvenes y en los últimos años y esto está relacionado con el aumento del precio real que han tenido los cigarrillos. Pero de todas formas, la prevalencia sigue alta", señala Paraje.

María Teresa Valenzuela, académica de la Escuela de Salud Pública de la U. de Chile y consultora técnica de Chile Libre de Tabaco, explica que son varios los factores que influyen en la reducción del consumo. "Hasta antes del aumento de impuesto del año pasado, las alzas de impuesto han sido leves y muchas veces esa pérdida ha sido absorbida por la industria tabacalera y al final el precio no es tan alto", dice.

Otra razón, agrega, tiene que ver con la reciente alza de impuesto. "Es una medida que impacta pero no en el corto plazo. Se aplicó recién entre octubre y noviembre".

Hasta 2011, la prevalencia de consumo entre los más jóvenes había disminuido. Entre 2000 y 2009, el precio del tabaco aumentó al mismo ritmo que lo hizo el ingreso de las persona, por lo que el consumo fue el mismo. Pero a partir de 2010, el precio final de los cigarrillos aumentó más que los ingresos y recién, a partir de entonces, se podría ver un cambio de conducta, principalmente en los jóvenes porque ellos tienen menos recursos.

Según datos del Senda, entre los escolares de octavo a cuarto medio que declararon haber consumido tabaco en el último mes, la cifra se redujo de 41,3% en 2005 a 26,7% en 2013.

Para el mismo período, pero la prevalencia anual, esta se redujo de 53% a 41,3%.

Subir más los impuestos

Paraje es partidario de seguir subiendo el impuesto. “Un impuesto alto sobre un bien muy barato no sube mucho el precio final. Chile es productor de tabaco, produce a bajo costo, por lo que el costo final de un cigarrillo es más barato que otros países. Para esta medida, lo que importa es que el precio final del tabaco sea alto”, dice.

Este precio no solo está relacionado con el costo del tabaco, el impuesto y el precio final, sino también con el ingreso de las personas. “En las políticas de control de tabaco se habla de asequibilidad. Si sube el impuesto, pero el precio final sube menos que el salario, en definitiva, los cigarrillos se hacen más asequibles para la población”, explica.

Publicado en: 
La Tercera