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04 de Diciembre de 2017

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Foto: Bajo licencia creative commons / Wikipedia Commons
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Un estudio en mujeres de la Región Metropolitana detectó que cambios en la alimentación y la actividad física son el mayor desafío para reducir la alta prevalencia de enfermedades cardiovasculares. 

 

Cuando a las chilenas se les pregunta de qué creen que van a morir, el 38,4% dice que de cáncer de mama, 36,6% culpa a otros cánceres y 14,8% apuesta por alguna causa cardiovascular. Mucho más lejos, un 3,1% apunta a un accidente cerebrovascular. Si se tratara de un examen, la cifra de reprobadas sería alta.

La percepción sobre riesgo cardiovascular es uno de los resultados del Estudio sobre Salud Cardiovascular Ideal (ESCI), realizado en 620 mujeres de 35 a 70 años de la Región Metropolitana por la Fundación Sochicar, de la Sociedad Chilena de Cardiología.

La realidad es que las enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares son la primera causa de muerte de las mujeres en Chile. El 28,9% de las chilenas muere a causa de estas. El cáncer ocupa el segundo lugar, con 25,8% de los casos.

"No tener conciencia sobre el riesgo cardiovascular preocupa, porque no lo consideras como un tema relevante para ti y, por lo tanto, no haces un cambio de estilo de vida o no haces chequeos preventivos, como sí ocurre, por ejemplo, con las mamografías", dice la doctora Paola Varleta, jefa del Centro Cardiovascular del Hospital Dipreca y coautora del estudio ESCI, financiado por la Fundación Sochicar, de la Soc. Chilena de Cardiología, y la Asociación Americana del Corazón (AHA).

Resultados preliminares del estudio se presentaron el viernes en Santiago durante el 2° Simposio Latinoamericano de Enfermedad Cardiovascular en la Mujer, en el marco del 54° Congreso Chileno de Cardiología.

El ESCI mide siete factores que se asocian a una salud cardiovascular ideal. Cuatro son comportamientos (no fumar, tener una dieta saludable, realizar actividad física moderada o intensa y tener un peso normal) y tres son indicadores de salud cardiovascular óptima (presión arterial menos a 120/80 mmHg, glicemia de ayuno menor a 100 mg/dL y colesterol total menor a 200 mg/dL).

El estudio revela que en la muestra de la RM -representativa de una población que llega a 70% de las chilenas- solo 0,35% de las mujeres cumplía con 6 o 7 de los factores. 55,4% tenía entre 3 y 5 y 44,2% tenía como máximo dos.

Dentro de los factores de comportamiento, destaca la doctora Varleta, ninguna cumplía con al menos cuatro de los cinco componentes de la dieta (ver recuadro) y 88% hacía menos de los 150 minutos semanales de ejercicio moderado o 75 minutos de ejercicio vigoroso que se considera que protegen la salud cardiovascular.

Cómo lograrlo

"Caminar 30 minutos diarios proporcionan el mayor beneficio para la salud", dice la doctora Noel Bairey Merz, directora del Women's Heart Center del Instituto Médico Cedars-Sinai (EE.UU.), invitada al simposio. En su ponencia advirtió que "el motor de la epidemia de obesidad no es el consumo de calorías, sino la falta de actividad física".

Para revertir el sedentarismo sugiere ponerse como meta caminar 10 mil pasos diarios, usando aplicaciones del celular para llevar la cuenta. "La mayoría de las oficinistas camina entre 2 mil y 4 mil pasos al día. Para hacer 5 mil a 6 mil más puedes caminar 10 minutos después de almuerzo y otros 10 minutos en un descanso de la tarde". Reemplazar el ascensor por las escaleras, estacionar o bajarse de la micro más lejos de su destino, son otras alternativas.

La especialista destaca que el ejercicio no solo ayuda a tener un mejor estado físico. "Al practicarlo se liberan químicos necesarios para la reparación celular que ayudan a prevenir el daño cardiovascular, se activan funciones mitocondriales que reducen el estrés oxidativo, se reduce la presión arterial, la glicemia, el colesterol y la grasa corporal".

 
Publicado en: 
Paula Leighton / El MERCURIO