Publicado el

09 de Noviembre de 2017

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Foto: Bajo licencia creative commons / Flickr Ted Eytan
Foto: Bajo licencia creative commons / Flickr Ted Eytan

Mangos, plátanos, manzanas, aceite de oliva, arroz, yogur, té verde y jengibre serían algunos productos con estas propiedades, asegura un nuevo estudio. 



La comida puede convertirse en el mejor remedio. Esa es la conclusión de un estudio publicado en la revista Frontiers, que asegura que hay alimentos que ayudan a reducir los síntomas y la progresión de la artritis reumatoide, una enfermedad que por ahora no tiene cura, pero que se asocia con dolor, hinchazón y dificultad para mover las articulaciones.

Los síntomas de la artritis pueden llegar a ser invalidantes, por eso la importancia de este estudio, según sus autores.

"El consumo regular de fibras dietéticas específicas, vegetales, frutas y especias, al igual que la eliminación de componentes que causan inflamación y daño puede ayudar a manejar los efectos de la artritis reumatoide", dice la doctora Bhawna Gupta, de U. KIIT (India), quien participó en la investigación.

Para lograr una lista de alimentos beneficiosos para estos pacientes, los científicos revisaron distintos estudios sobre el tema. "Estos alimentos funcionan con sustancias químicas y biomoléculas secretadas por el cuerpo y disminuyen la actividad dañina, lo que ayuda a los pacientes a sentirse mejor", dice a "El Mercurio" la doctora Gupta.

Según agrega, cambiar una dieta omnívora, con consumo de alcohol y además adicción al tabaco, por una dieta ya sea mediterránea, vegana, o, por ejemplo, una dieta de eliminación (se eliminan algunos alimentos), puede lograr una gran diferencia.

Contra la inflamación

Ciruelas deshidratadas, pomelos, arándanos, mango, duraznos, manzanas, plátanos y granadas son las frutas que tendrían efectos en reducir la inflamación de los niveles de citocinas y de estrés oxidativo. Además, protegerían contra la destrucción de los huesos y las articulaciones.

Varios granos enteros y cereales, como el trigo, el arroz y el choclo, también serían beneficiosos. La lista la completan el aceite de oliva y de pescado, el yogur, algunas legumbres, especies como el jengibre, así como el té verde y el té de albahaca, entre otros alimentos.

A Soledad Reyes, directora de la Escuela de Nutrición de la Facultad de Medicina de la U. de Chile, la investigación le hace sentido. "Es una enfermedad autoinmune inflamatoria, y varios compuestos de los que describen en estos alimentos tienen que ver con que favorecen la ingesta de antioxidantes, reducen la inflamación y tienen menos radicales libres. Eso hace que la sintomatología, que está mediada por la inflamación, se vea reducida".

Y agrega: "Reducir el consumo de alimentos con más grasas, como las carnes, o con menos antioxidantes, basta. Al dar esa recomendación también haces que se aumente el consumo de alimentos más sanos".

En el caso del yogur -explica-, su beneficio sería por el vínculo de la microbiota intestinal con la enfermedad. "El consumo de probióticos contenidos en alimentos fermentados regulan una serie de procesos biológicos del cuerpo y se asocian al tratamiento y a menor riesgo de varias enfermedades".

Según Gupta, los beneficios después de un cambio de dieta son rápidos. "Muchos de estos estudios (que analizamos) siguieron a los pacientes por siete días, otros por tres meses y hasta dos años, por lo que se muestra que la dieta tiene un efecto inmediato en la enfermedad y que comerlos de forma continua ayuda en la remisión".

 
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Por: Amalia Tores / El Mercurio