Mensaje de error

Notice: Undefined index: field_tipo_de_publicaci_n en _ctools_entity_field_value_ctools_access_get_child() (línea 63 de /home/CVS/web/chilevivesano.cl/public_html/sites/all/modules/ctools/plugins/access/entity_field_value.inc).

Publicado el

04 de Julio de 2016

Temática

Un estudio con 3.200 mujeres con sobrepeso u obesas, mayores de 18 años a las que recién se les diagnosticó cáncer de mama, se iniciará en las próximas semanas en Estados Unidos.

Lo que se intenta es encontrar evidencia científica que respalde lo que hasta ahora es uno de los consejos médicos más extendidos para estos casos: ¡baje de peso!

Hasta ahora, la sugerencia se basaba en la observación de que las mujeres con kilos de más, en especial las obesas, tenían más recaídas de este tumor y más posibilidades de morir.

"Hemos estado diciéndoles esto a las mujeres por años, pero en realidad no tenemos una prueba definitiva", advierte la doctora Jennifer Ligibel, la investigadora principal del estudio "Pérdida de peso en cáncer de mama", del Instituto del Cáncer Dana-Farber, en Boston.

"Si demostramos que perder peso aumentando la actividad física y reduciendo el consumo de calorías mejora la sobrevida, entonces la recomendación de bajar de peso se transformará en una medida estándar del tratamiento para millones de pacientes con este tipo de cáncer en el mundo", agrega Ligibel.

En cierto sentido, este estudio clínico es una antigua deuda. Hace solo dos años, se realizó un meta-análisis que reunió 80 estudios que involucraron 200 mil mujeres con cáncer de mama. En el caso de las obesas, tenían un mayor riesgo de morir de 41%, mientras que las que tenían sobrepeso tenían un 7% de mayor riesgo.

El problema es que si bien esos estudios demuestran esta asociación entre el peso y la mortalidad por cáncer de mama, ellos no fueron diseñados para averiguar si una baja de peso después del diagnóstico mejora la sobrevida y reduce las posibilidades de recaída.

Por eso, durante esta investigación se tomarán exámenes de sangre a lo largo del estudio, para detectar los cambios metabólicos que ocurren con la pérdida de peso. El ejercicio también es parte de este programa, y las participantes trabajarán con entrenadores. Todas usarán pulseras que registrarán su actividad y su peso durante todo el día.

La idea es fijarse en los marcadores de inflamación y del metabolismo en las pruebas de sangre, así como en los niveles de insulina, factor de crecimiento y hormonas que regulan el almacenamiento de grasa en el cuerpo.

"Existe una fisiología de la obesidad que sucede en todas las personas, pero muchos de los cambios que se producen son factores que influencian el crecimiento del cáncer", afirma la doctora Pamela Goodwin, una de las investigadoras y profesora de Medicina del Hospital Mount Sinai de Toronto, Canadá.

La obesidad "produce un muy buen ambiente para que el cáncer encuentre un punto de apoyo y comience a crecer", explica Bárbara Grower, profesora de Nutrición de la Universidad de Alabama en Birmingham.

Si bien los medicamentos atacan ciertos blancos del tumor, la pérdida de peso y el ejercicio pueden ser una intervención más poderosa que llevan a una serie de cambios. "Esto puede alterar todo el ambiente metabólico hacia uno más saludable y de bajo nivel inflamatorio", dice Ligibel.

El ensayo clínico tendrá un costo estimado de entre 15 y 20 millones de dólares, y será patrocinado por el Instituto Nacional del Cáncer de EE.UU. y la Alianza para Ensayos Clínicos en Oncología.

 
Publicado en: 
Vida, Ciencia y Tecnología El Mercurio