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Publicado el

01 de Junio de 2016
Foto: Bajo licencia Creative Commons / www.leisa-al.org
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Comercio ambulante que oferte alimentos poco saludables, deberá ubicarse a 100 metros de recintos. Pymes temen problemas en venta de productos por mayor plazo para aplicar Ley de Etiquetado.

Que los productos altos en nutrientes críticos no se vendan cerca de colegios y consultorios. Eso buscan las comunas de La Granja, Peñalolén, Maipú y Santiago, que están implementando medidas para limitar el acceso de escolares a la comida chatarra.

La Ley de Etiquetado de Alimentos, que regirá desde el 27 de junio, prohíbe la venta al interior de los colegios de los productos que resulten rotulados como “altos en” azúcar, sodio, calorías y grasas saturadas, obligando a que los quioscos ofrezcan comida saludable.

Por ello, las comunas han resuelto ampliar el alcance de la regulación, para abarcar los entornos de estos recintos.

El alcalde de La Granja, Felipe Delpin, explicó que desde el 1 de julio regirá una ordenanza que obligará a los comerciantes ambulantes a reemplazar la oferta de productos como sopaipillas, completos o snack, hacia otros más saludables. “Los comerciantes ambulantes que vendan comida no saludable tendrán que ubicarse a una distancia de 100 metros de colegios o centros de salud familiar”, dijo Delpin. 

En Maipú, el alcalde Christian Vittori, explicó que se trabaja en una ordenanza similar junto a la Corporación de Educación, Salud y la comunidad. “Es una propuesta de ordenanza participativa, que apunta al entorno de los colegios”.

Estas iniciativas replican una regulación que existe en Peñalolén desde 2012. Su alcaldesa, Carolina Leitao, explicó que los altos niveles de obesidad en los niños impulsaron la idea. “Partimos antes de la ley al interior de los colegios. Pero vimos que había una especie de “boicot” desde los quioscos de afuera, que pasaban las sopaipillas por las rejas a los niños. Ahí ampliamos la medida al exterior”, explicó Leitao. 

En el municipio de Santiago, en tanto, explicaron que se están implementado pilotos para reconvertir al comercio ambulante ubicado en las afueras de tres colegios, y que vendían sopaipillas, para que ofrezcan alimentos saludables. Entre sus productos hay huevos, yogurt, leches descremadas, además de jugos y bebidas sin azúcar.

El subsecretario de Salud Pública, Jaime Burrows, celebró las estrategias. “Los municipios dan las autorizaciones de  ventas de alimentos, pero tienen la facultad de hacer regulaciones que vayan más allá de lo que la ley pone como marco, que en este caso sólo en los establecimientos queda la prohibición. Ya hay algunos municipios que se han puesto de acuerdo para prohibir estos alimentos en las cercanías de los colegios y nosotros lo estamos promoviendo, para que se vayan sumando los municipios de manera voluntaria”. 

Pequeños empresarios

En el marco de la ley, desde el 27 de junio los supermercados deberán etiquetados con la advertencia todos los productos que correspondan, salvo los provenientes de la micro y pequeña empresa, que tendrán 36 meses adicionales.

Enrique Román, economista y asesor de la Confederación Nacional de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa de Chile, explicó que las pymes temen que las grandes empresas presionen para que los supermercados no oferten sus productos,  “porque ellos tendrán que etiquetarlos y los pymes no lo harán al mismo tiempo. Por eso temen perder la ventaja competitiva y que las pymes les puedan ganar espacio de mercado”, explicó Román. 

Susana Carey, presidenta de la Asociación de Supermercados, descartó que hayan problemas y planteó que “hemos trabajado en conjunto para revisar los productos y ver los plazos para adecuarnos de la mejor manera a nueva ley”

Rodrigo Alvarez, presidente de AB Chile negó que presiones desde la industria.  “No hemos hecho ninguna gestión ni exigencia, entendemos que deben existir distintos plazos para la implementación de la ley y lo que más preocupa es que la gente pueda entenderla”.

Publicado en: 
La Tercera por L. Leiva, C. León y J. Herrera