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Escrito por: Begoña Uranga
Periodista, cocinera y columnista Revista El Sábado

Publicado el

21 de Junio de 2014

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Nadie duda ya de la imperiosa necesidad de educar a la población sobre la importancia de tener hábitos saludables que permitan tener una mejor calidad de vida. Hay que informar, reiterar, machacar incluso, sobre los beneficios de comer sano, y no por eso menos rico. De cuidarse, de disfrutar la vida sin necesidad de devorárselo todo y de no pasar los ratos de ocio sentados en un sillón.

Los chilenos ocupan un lugar destacado -nada de prestigioso, por lo demás- en todos los rankings de obesidad infantil y sobrepeso adulto. Lo que en un país lleno de verduras y frutas, aunque hayan subido tanto de precio ahora último, es una brutalidad. Así nomás. 

Y más allá de cualquier consideración, el programa Elige Vivir Sano era un aporte y una necesidad. Aunque se haya "pospuesto" solamente, mientras se le da otro enfoque, lo cierto es que la población de bajos recursos, esa que no puede gastar en productos lights o gimnasios, se está quedando sin un apoyo importante.

Vivir Sano, además de "informar, reiterar y machacar" sobre las ventajas de cuidarse, tenía unos aciertos muy destacables, como ese spot televisivo en el cual una señora "entradita en carnes", en el patio de una humilde vivienda, sobre un cajón de tomates, hacía ejercicios. Era una rutina sencilla, efectiva y que llenaba de ánimo a la mujer en cuestión. La idea era que nadie se sintiera ajeno por falta de recursos. Con cualquier cosa se podía estar en forma. Incluso sentado, se enseñaban movimientos para soltar los músculos.

Ojalá que pronto, más temprano que tarde, se reactive el programa, y con la orientación que se le quiera dar, siga educando a los chilenos sobre cómo comer, hacer ejercicio y disfrutar de paseos con la familia.

Para eso da lo mismo lo que se piense o por quién se haya votado. Lo importante es cuidarse uno, a los niños y a la familia, y tener un país más sano y con menos gasto público por enfermedades evitables. Y más entretenido también, porque la salud da energía y felicidad. Además, se puede "portar mal", sin remordimientos, de vez en cuando, pero no como una norma. ¿Habrá que esperar mucho para que vuelva un programa así? 

Publicado en: 
El Mercurio