Imagen de Pedro Uribe Jackson
Escrito por: Pedro Uribe Jackson
Profesor titular Facultad de Medicina y ex rector U. Andrés Bello

Temática

Publicado el

05 de Octubre de 2015

Vota aquí

5
Promedio: 5 (1 vote)
Foto: Bajo licencia Creative Commons / www.canalnuestratele.com
Foto: Bajo licencia Creative Commons / www.canalnuestratele.com

Se inicia el mes del corazón y parece pertinente recordar la importancia que aquejan a éste órgano tiene como primera causa de muerte en nuestro país y el mundo. 

Según reportes estadísticos de 2015, elaborados entre otros por la American Heart Association, las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la primera causa de muerte a nivel global, siendo responsables de 17,3 millones de ellas. Es decir, equivale a la totalidad de la población de nuestro país. 

En Chile, el Ministerio de Salud ha reportado que el 30% de las muertes en el territorio nacional son debido a enfermedades cardiovasculares y representan la tercera causa de invalidez. 

Los recursos invertidos en el tratamiento de enfermedades cardiovasculares y sus secuelas son cuantiosos. En un estudio de la Facultad de Economía de la Universidad de Chile de 2014 se calculó que el costo directo por Infarto del Miocardio, sumando Fonasa e Isapres, el año 2010 fue cercano a $ 6.000 millones.

Si consideramos que las enfermedades cardiovasculares tienen un importante componente preventivo, basado en control del hábito tabáquico, dieta sana y ejercicio,  entre otros, cabe reflexionar si es tiempo de avanzar en reformas sociales que vayan en esa línea; es decir, reenfocar las políticas públicas hacia la educación y prevención, más allá de los tratamientos. En definitiva: ¿no serían estos recursos mejor invertidos?

Publicado en: 
La Tercera