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Escrito por: Luis Castillo
Ex Subsecretario de Redes Asistenciales

Temática

Publicado el

03 de Noviembre de 2014

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Como representantes del mundo médico y científico, consideramos un deber aclarar confusiones de las que estamos siendo testigos sobre los posibles beneficios terapéuticos de la marihuana.

Nos parece que la atención prestada a los potenciales efectos terapéuticos de esta droga crea en la ciudadanía la percepción de que puede ser saludable. Es importante destacar que la evidencia disponible sobre los usos terapéuticos de la marihuana es insuficiente, lo que contrasta con la vasta evidencia sobre sus efectos perjudiciales.

Estamos preocupados porque vemos cómo algunos pacientes comienzan a autoprescribirse marihuana para reemplazar tratamientos con medicamentos probados. Esto se debe, en gran medida, a cómo se está informando sobre los efectos terapéuticos de la Cannabis sativa a través de los medios de comunicación, presentándose erróneamente a la marihuana en sus variadas formas como un tratamiento validado para múltiples problemas de salud.

En países que han incorporado su uso medicinal, como Canadá, su autorización no se produjo por motivos científicos, sino que por la presión de grupos pro marihuana a través de los tribunales de justicia.

No podemos permitir que esto ocurra en nuestro país. Cualquier incorporación de fármacos por razones ajenas a la ciencia médica pone en riesgo la salud de la población. Considerando los resultados clínicos positivos a la fecha, nos parece prudente facilitar la investigación con derivados de la Cannabis sativa y permanecer atentos a los resultados que pronto entregarán nuevos estudios internacionales bien diseñados. Esta información será relevante para la evaluación científica del uso terapéutico de los derivados de la marihuana.

Hacemos también un llamado para que los proyectos de ley que se formulen en el país estén dirigidos a mejorar el abordaje del problema de consumo de todas las drogas y a priorizar las necesidades de poblaciones vulnerables, niños y adolescentes. Si se legisla para el mundo adulto desconociendo el efecto en la población infanto-juvenil, nos arriesgamos a que suceda lo que ocurre actualmente con el tabaco y el alcohol, sustancias a las que lamentablemente los adolescentes tienen amplio acceso a pesar de las regulaciones.

Reiteramos que el consumo de marihuana en la adolescencia aumenta el riesgo de adicción y de intentos suicidas, disminuye la capacidad cognitiva y el rendimiento académico, y favorece la deserción escolar, comprometiendo severamente el desarrollo de nuestros jóvenes y, por consiguiente, del potencial humano de nuestro país.

Dr. José Luis Castillo
Presidente Soc. Chilena de Neurología, Psiquiatría y Neurocirugía

Dra. Viviana Venegas
Presidenta Soc. Chilena de Neurología y Psiquiatría de Infancia y Adolescencia

Dr. Marco Guerrero
Presidente de la Soc. de Anestesiología de Chile

Dr. Hernán Sepúlveda
Presidente Soc. Chilena de Pediatría

Dra. Verónica Gaete
Presidenta Rama de Adolescencia, Soc. Chilena de Pediatría

Dr. Humberto Guajardo
Presidente Asoc. Chilena de Facultades de Medicina

Dra. María Elena Alvarado
Escuela de Salud Pública, Universidad de Chile

Dr. Rodolfo Armas
Presidente Acad. de Medicina del Instituto de Chile

Dr. Enrique Paris
Presidente Colegio Médico de Chile A.G.

Publicado en: 
El Mercurio