Escrito por: Dr. Fernando Vio del Río
Profesor Titular Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos Universidad de Chile

Temática

Publicado el

09 de Octubre de 2016

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Bajo licencia Creative Commons / www.consejonutricion.wordpress.com
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En el reciente libro "El arte y la ciencia de no hacer nada" (A.J. Smart, Tajamar Editores, 2016), el autor plantea lo siguiente: "Es posible que la actual generación de niños sea la primera que tenga menor esperanza de vida que la generación anterior. Más allá del volumen de datos epidemiológicos y clínicos que esperamos ver para convencernos de que esta posibilidad es real, la causa subyacente es bastante sencilla: los niños que no pasan varias horas todos los días corriendo al aire libre, compartiendo con amigos, sin hacer nada en especial y, en cambio, destinan cada instante del día a tareas y clases inducidas por sus padres, a verse con sus amigos con horario, comer alimentos procesados y a jugar a los videojuegos para explorar sus mundos virtuales, aumentan de peso y se deprimen". Esto también lo han señalado otros autores y epidemiólogos.



Sin embargo, la posibilidad de una reducción de la esperanza de vida es remota. Es muy posible que los avances en la medicina sigan prolongando la vida con terapias génicas y otros descubrimientos. Esto significaría que vamos a seguir viviendo muchos años, pero en pésimas condiciones de salud por el aumento de la obesidad y sus consecuencias, como son las enfermedades cardiovasculares, diabetes, cáncer y enfermedades degenerativas, como consecuencia de una mala alimentación, sedentarismo y problemas psicosociales. Esto afecta no solamente a cada persona, sino también a la sociedad en su conjunto, por su alto costo en salud y graves complicaciones para la familia y cercanos. Por cada enfermo debe haber, a lo menos, una o dos personas encargadas de su cuidado.



Es por ello fundamental enfrentar seriamente los temas planteados por el autor. No es posible continuar con la mala alimentación y la falta de actividad física en nuestros niños, que están condicionando el aumento creciente de la obesidad infantil en el país, donde el 60% están excedidos en el peso, de los cuales más de la mitad son obesos.

Publicado en: 
El Mercurio